Muere una joven de Tarazona en el avión siniestrado en Perú
* Las instituciones ofrecen todo su apoyo a la familia
Zaragoza.- El Ministerio de Asuntos Exteriores ha confirmado que entre los 42 fallecidos del avión siniestrado la noche de este pasado martes en la selva de Perú se encontraba Eva María Gonzalo Torrellas, vecina de la localidad zaragozana de Tarazona de 27 años de edad. Se trataba de la única turista española que viajaba en ese vuelo y se había dado por desaparecida en un primer momento. La joven que iba acompañada por el australiano Tomas Kirralee, quien todavía permanece en paradero desconocido.
Fuentes cercanas a la familia, que reside en Tarazona, han explicado que la joven había viajado a Perú el pasado 3 de agosto, donde estaba disfrutando de unas vacaciones. Vivía desde hace cinco años en Londres, donde ejercía como logopeda en un centro especial para niños discapacitados, confirman las mismas fuentes.
La alcaldesa de Tarazona, Ana Cristina Vera, ha lamentado “la trágica noticia” y ha señalado que “los vecinos de la localidad se han quedado muy impresionados tras conocer el suceso”.
Malas condiciones meteorológicas
En el vuelo siniestrado viajaban en total 100 personas (93 pasajeros y 7 tripulantes), de las que 42 han muerto, 57 han sobrevivido y sólo uno ha desaparecido, cuyos datos corresponde con el acompañante de la aragonesa fallecida.
El suceso ocurrió cerca de la localidad de Pucallpa, en la selva central peruana, a unos 840 kilómetros al este de Lima, la capital del país. La aeronave era un Boeing 737-200 que cubría la ruta Lima-Pucallpa-Iquitos y que se precipitó a tierra poco después de las 15.00 horas de ayer, las 21.00 horas en España. El piloto intentó realizar un aterrizaje de emergencia, pero que no resultó efectivo debido a las malas condiciones meteorológicas, tal y como han relatado varios de los supervivientes.
El portavoz de la compañía, Jorge Beleván, ha explicado en rueda de prensa que las informaciones preliminares indican que la causa del siniestro ha sido un viento cruzado. "Cuando este viento se presenta en el momento del aterrizaje, por más que los pilotos tengan toda la habilidad posible, lamentablemente el avión entra en pérdida", ha afirmado. Según Beleván, "la pericia de los pilotos" permitió que el avión pudiera "hacer un aterrizaje de emergencia y que, por lo menos, haya habido sobrevivientes". En todo caso, habrá que esperar al análisis de la caja negra, que ya ha sido localizada, para determinar con exactitud la causa del siniestro.