La movilidad, oportunidad y reto para los jóvenes de conseguir su primer trabajo en el extranjero

El 70% de los estudiantes aragoneses que participan en programas de movilidad consiguen un trabajo en seis meses. Este dato contundente explica la importancia que, en la actualidad, tiene la movilidad para que los jóvenes puedan, además de vivir experiencias personales, adquirir su primer trabajo.

Zaragoza.- “¿Tienes experiencia laboral?, ¿hablas inglés?”. Éstas son algunas de las preguntas frecuentes a las que se tienen que enfrentar los jóvenes cuando buscan trabajo, una vez que terminan su formación universitaria. Por ello, cada vez más, los jóvenes aragoneses y españoles deciden salir al extranjero buscando su primera experiencia laboral.

En este sentido, las instituciones universitarias y organizaciones empresariales continúan trabajando muy duro para facilitar a los estudiantes el acceso al mercado de trabajo. Un mercado que cada día está más saturado y en el que cada vez es más difícil hacerse un hueco.

Por todo ello, programas como “Leonardo”, “Universitage” o “Juventud” (especializado en voluntariado y cooperación) constituyen una auténtica oportunidad para los jóvenes, ya que les permite permanecer durante un periodo de 3 a 6 meses en una empresa extranjera realizando las actividades propias de un trabajador propio.

Empleo

Tal y como afirma la directora del Instituto Aragonés de Empleo, Ana Bermúdez, la movilidad es uno de los puntos cada vez más importantes que tienen en cuenta las empresas a la hora de hacer una contratación. Según datos del Instituto Aragonés de la Juventud, un 70% de los jóvenes que accede a este tipo de programas encuentra trabajo en los 6 primeros meses.

Jóvenes de 18 a 30 años son los usuarios que toman parte en este tipo de programas de movilidad. Los universitarios que más se apuntan son los estudiantes de Empresariales, Ciencias y Derecho, que aglutinan más del 50% de las solicitudes.

El año pasado, un total de 808 aragoneses se desplazaron al extranjero para conseguir su primera experiencia profesional. En este sentido, el director de Universa, Pedro Manuel Aguado, ha afirmado que “estos períodos de movilidad hacen que la empleabilidad de los universitarios crezca, ya que mejoran en aspectos como el idioma, y porque conocen culturas diferentes, lo que amplía su propia experiencia personal”.

Los procesos de selección tienen en cuenta estas experiencias

Programa Leonardo

Quizá el programa más conocido por los jóvenes para adquirir su primera experiencia profesional en el extranjero sea el “Programa Leonardo”. Esta iniciativa de la Unión Europea tiene el objetivo de mejorar la calidad de la formación profesional con la realización de programas de estancias e intercambios, que permitan a los jóvenes universitarios adquirir su primera experiencia laboral en otro estado miembro.

Este programa europeo de formación profesional se encuentra en su segunda edición, que durará hasta finales de este 2006. Más de 1.150 millones de euros es el presupuesto que se ha destinado para su ejecución. Va dirigido tanto a jóvenes en formación universitaria o titulados, como a trabajadores o desempleados.

El “Programa Leonardo” ofrece a los estudiantes y recién titulados universitarios la posibilidad de realizar estancias en empresas de otros países europeos, que les aporten cualificaciones profesionales complementarias, con el fin de mejorar las oportunidades de acceso al mundo laboral. Al mismo tiempo, pretenden ofrecer a las empresas una experiencia transnacional y un apoyo a la innovación a través de la transferencia de tecnología mediante la movilidad de los recursos humanos.

Según el Instituto Aragonés de la Juventud, muchos han sido los aragoneses que desde su creación, han tomado parte de este programa para adquirir sus primeras experiencias en el ámbito laboral fuera de España. Gracias al “Programa Leonardo”, cientos de estudiantes han podido mejorar su cualificación y les ha ayudado a conseguir un mejor trabajo.

En estos términos se expresa Alberto, un joven aragonés que decidió apuntarse a este programa, y que ha estado en Londres trabajando para una empresa de diseño de interiores. “Para mí, ha sido una de las mejores experiencias tanto a nivel personal como profesional. A nivel personal por la gente que he conocido y a nivel profesional es, sin duda, un gran acierto, porque me ha facilitado y me ha ayudado mucho para conseguir un trabajo al volver a España”.

Es, precisamente, este punto de una mayor colocación laboral uno de los que más interesan a los jóvenes que deciden iniciar esta experiencia. La posibilidad de acceder a un trabajo mejor cuando regresan a sus casas es la motivación más importante. Alberto se muestra satisfecho de su experiencia, valorando el trabajo desarrollado y asegurando “yo me he encontrado muy bien en el desarrollo de mi actividad. A mí me han formado y me han considerado uno más. Es evidente que a mí me ha ayudado mucho esta experiencia para conseguir mi trabajo actual”.

Para este proyecto, se establece un máximo de 5.000 euros de financiación para cada uno de los jóvenes y la estancia variará de tres a seis meses. Y es que, según la directora del Instituto Aragonés de Empleo, Ana Bermúdez, “adquirir una experiencia laboral en el extranjero es ya casi una necesidad para los jóvenes que quieren acceder a puestos superiores. Además de mejorar un segundo idioma, viven experiencias laborales que les serán muy importantes en su futuro desarrollo profesional”.

Programa Universitage

Ésta es una oportunidad única para los jóvenes

En la misma línea del “Programa Leonardo” se creó “Universitage”, un programa de movilidad internacional gestionado por el Servicio de orientación, prácticas y empleo de la Universidad de Zaragoza.

Este programa está financiado por el Instituto Aragonés de Empleo (INAEM) y va dirigido a los titulados universitarios de las tres últimas promociones inscritos en el Instituto Aragonés de Empleo, que hayan realizado en 2005 o 2006 un curso de formación perteneciente al Plan de Formación e Inserción Profesional del Gobierno de Aragón (Plan FIPA).

La práctica internacional tiene una duración de 3 meses, ampliable hasta 6 meses y la cuantía de la ayuda asciende a 540 euros al mes.

Dentro de este programa, existen algunas colaboraciones que, por su especifidad y relevancia, pueden considerarse como especiales: las prácticas en centros del Instituto Cervantes y las prácticas en embajadas y consulados.

"Programa Juventud"

Pero los jóvenes españoles y aragoneses disponen también de un programa de voluntariado y cooperación, que sin ser una labor remunerada, constituye también un apoyo y una iniciativa muy interesante para mejorar la integración laboral, el “Programa Juventud”. Este programa ofrece la oportunidad de “aprender ayudando” o “ayudar aprendiendo” a través de la realización de actividades desarrolladas en el seno de una organización.

El “Programa Juventud” de la Unión Europea permite a los jóvenes de entre 15 y 25 años la posibilidad de desplazarse y de participar activamente en la construcción de Europa. Tiene como objeto la cooperación en el desarrollo de las políticas de juventud basada en la educación no formal, tanto en el ámbito de países participantes en el programa (estados miembros de la UE, países de la AEL y países candidatos a la adhesión) como con países asociados.

El programa Juventud permite alcanzar y mantener un equilibrio entre el desarrollo personal y la actividad colectiva en todos los sectores de la sociedad, fomentando las iniciativas juveniles, los intercambios, el voluntariado y aquellos proyectos que fomenten el espíritu de iniciativa y creatividad de los jóvenes.

Susana es una joven zaragozana que quiso vivir esta experiencia de “aprender ayudando a los demás”. Estuvo durante un año en un programa de atención a trabajadoras domésticas en Lima. Destaca su experiencia como “muy positiva” y recomienda a todos los jóvenes a que se animen a salir al extranjero y vivir nuevas emociones.

En ese sentido, Iris ha decidido que también quiere vivir esta experiencia, y gracias al programa Juventud, partirá en septiembre hacia Newcastle como monitora de arborismo para colectivos más desfavorecidos como personas discapacitadas o jóvenes con problemas sociales.

“Tengo ganas de vivir esta experiencia, de convivir con personas que no pertenecen a mi círculo más cercano. Además quiero ampliar mi currículum internacionalmente y, si de esta manera puedo ayudar, pues entonces mucho mejor” ha afirmado. En este programa pueden participar asociaciones y organizaciones no gubernamentales u organizaciones y entidades locales sin ánimo de lucro.