Melanie Guanipaa llegó a Zaragoza cuando solo tenía 17 años desde su Venezuela natal. Allí veía sin parar vídeos de maquillaje y de esas youtubers como Yuya sin saber que más pronto que tarde se convertiría en una de ellas. A sus 24 años vive de subir sus rutinas de pelo, maquillaje, gimnasio y, en definitiva, de su día a día. Así ha conseguido tener una comunidad de 285.000 seguidores en Tik Tok, 260.000 seguidores en Instagram y de 1,12 millones en Youtube. A cuántas veces le han dicho que ser creadora de contenido (o influencer) no es un trabajo asegura que muchas, aunque reconoce que no se puede comparar a levantarse a las cinco de la mañana. Sus vídeos más virales son esos en los que enseña su día a día y es fiel creyente de que es su autenticidad y mostrar la parte "fea de la vida" la que le hace tener una comunidad que crece cada día.
PREGUNTA.- ¿Cómo es ese momento en el que decides empezar con las redes?
RESPUESTA.- Estudié bachillerato en Venezuela y siempre tuve la espinita de comenzar la universidad. De hecho, empiezo en unos días Marketing e Investigación de mercados porque me gusta mucho este mundo. Los videos de maquillaje siempre me han apasionado, en ese momento eran vídeos de 1 minuto donde la gente se maquillaba superrápido y eso a mí me llamaba la atención. Lo probé y me fue encantando la grabación, la edición y así empecé. Empecé con Instagram y luego me lancé también con Youtube porque yo veía mucho a Yuya (youtuber mexicana). Empecé a subir los mismos vídeos allí, pero me di cuenta de que tenía que hablar y eso para mí fue un reto. Una vez que empecé a hacerlo me di cuenta de que me encantaba y siento que con los números se nota mucho lo que disfruto subiendo contenido a Youtube, hablar me encanta.
P.- ¿Qué crees que te diferencia del resto de los creadores de contenido?
R.- Creo que es mi autenticidad. Al final intento ser yo misma y eso la gente lo nota y le llama mucho la atención. Yo muestro muchos de mis logros o de las cosas lindas que me pasan en la vida, pero también muestro la parte fea, cosas que no me gustan tanto y la gente al final se siente identificada con eso. Creo que eso no abunda entre los influencers actuales.
Muestro muchos de mis logros o de las cosas lindas que me pasan en la vida, pero también muestro la parte fea
P.- ¿Cuáles son algunas de esas partes feas?
R.- Pues hace poco estaba hablando de que he estado yendo al gimnasio desde hace 2 años aproximadamente y he bajado mucho de peso a comparación de antes. Y eso es maravilloso y muchas veces la gente lo romantiza, pero la parte negativa es que, por ejemplo, he estado perdiendo mucho pelo. Y el cabello me ha cambiado muchísimo. Y cuando lo hablé y lo dije empezó a salir un montón de gente que le había pasado lo mismo y que, claro, no se atreven a decirlo porque cuando hablan sobre el fitness y todo eso, la gente cree que es espectacular, pero tiene su parte mala.
P.- ¿El crecimiento en redes ha sido exponencial o se te ha viralizado algún contenido?
R.- Ha sido exponencial, sí. Ha habido algunos vídeos que se han hecho virales y que evidentemente me han ayudado a ganar seguidores. Siento que estos han sido los "vlogs" de rutina diaria donde muestro mi día a día, cuando voy al gimnasio, cómo me preparo...
P.- Y si hablamos de "hate"...
R.- Tengo hate, sí. Cuando se te viraliza un vídeo lo que ocurre es que llega un montón de gente nueva y esa específicamente se tira al odio. Al principio sí que molestaba mucho, me daba rabia y me pasaba horas respondiendo comentarios. Con el tiempo los he dejado estar porque este odio siempre va a estar y siento que si hay comentarios buenos o malos es porque estoy haciendo las cosas bien. Me suelen tachar de superficial pero yo no lo veo así sino como una muestra de amor propio, el cuidarte y el mantenerte bien lo veo como una demostración de amor. También me dicen que me arreglo para ir al gimnasio y todo eso a la gente le genera conflicto, pero nunca me he visto envuelta en una polémica así grande con otras personas.
P.- ¿Se puede vivir solo de las redes?
R.- Yo hace cuatro años que vivo solo de las redes.
P.- ¿En qué se resume tu día?
R.- Básicamente todo se resume en crear ideas, escribir guiones, grabar y editar y subir. Me levanto, voy al gimnasio porque es verdad que tengo una vida muy sedentaria en la casa y sí o sí tengo que ir para moverme. Luego cuando vuelvo lo que hago es escribir los guiones, pienso en ideas e intento buscar las ideas, sobre todo en Tik Tok, donde es todo muy rápido. Preparo todo, me alisto, me arreglo y empiezo a grabar. Luego todo eso me toca editarlo y subirlo y así es básicamente mi día a día.
Yo hace cuatro años que vivo solo de las redes
P.- Enseñas gran parte de tu día y de tu vida... ¿Cómo se lleva el tema de la privacidad en redes?
R.- Curiosamente los contenidos que más le gustan a la gente son esos en los que enseño mi día a día, lo que hago. Pero soy muy cuidadosa con mi privacidad. Por ejemplo, el tema de mostrar una ventana y que la gente pueda saber donde vivo... Eso me da muchísimo miedo. Hay personas que ya me han visto alguna vez y que ya saben más o menos el barrio, pero intento guardarme cosas para mí. El tema de las parejas lo tengo muy claro y de las relaciones familiares tampoco. Siento que esa es mi parte privada, muestro mi vida y mis cosas pero sin involucrar a otras personas, a pesar de que creo que ese contenido se vería muchísimo más.
P.- ¿Es fácil o difícil ser influencer en Aragón?
R.- Pienso que es bueno en el sentido de que las personas cuando te siguen aquí siento que hay mucha conexión, son muy cálidos, pero la parte mala es que no hay tantas oportunidades como en otras ciudades más grandes. Hay más barreras, no se puede comparar con Madrid, yo me he planteado alguna que otra vez el mudarme por este tema de las oportunidades... En Zaragoza todavía no hay un núcleo de eventos tan consolidado como en Madrid, es una ciudad grande, sí, pero todavía le falta eso.
P.- ¿Es ese el principal problema de Zaragoza como ciudad para ser influencer?
R.- Creo que sí y también que hay mucho tabú todavía sobre el poder de las redes. Es verdad que ahora se están dando cuenta de que sin las redes un negocio se puede ir completamente a pique, pero a la hora de pagar me doy cuenta de que no consideran que el influencer esté haciendo un trabajo y que piensan que para qué van a pagarnos si lo podemos hacer gratis a cambio de comida o lo que sea.
Hay mucho tabú todavía sobre el poder de las redes
P.- ¿Cuántas veces te han dicho que ser influencer no es un trabajo?
R.- Uy, muchísimas. Sobre todo cuando empecé, lo veían como una tontería. Lo que pasa es que no es un trabajo demasiado exigente, no se puede comparar a levantarse a las cinco de la mañana, ir al trabajo, abrir un local, ser camarera... No se compara con eso pero sí que es un trabajo. Es un trabajo que es verdad que está bien pagado. Cuando se lo dije a mis padres al ser más mayores sí que hubo un poco de conflicto ahí porque no entendían que fuera a dejar un trabajo con buenas prestaciones (trabajaba de camarera y tenía puesto fijo)
P.- ¿Cómo funciona el tema de los ingresos en redes?
R.- Depende un poco de la red social. Por ejemplo, en Instagram y en Tik Tok subir un vídeo no te genera dinero. En Tik Tok sí, pero es mínimo y muchas veces cuando activas el tema de que te paguen, las visualizaciones bajan, entonces la mayoría no tenemos eso activado el que Tik Tok nos pague. En Youtube sí que es verdad que cada visita te da unos ingresos, mientras que en Instagram y Tik Tok sería más por tema de colaboraciones.
P.- Se puede vivir de las redes pero tú has decidido ponerte a estudiar ahora una carrera...
R.- Sí, considero esencial seguir formándote. Mira lo que ha pasado ahora con Estados Unidos y todo el lío con Tik Tok...Las redes sociales son muy fugaces, uno no sabe lo que va a pasar y no se puede comparar el trabajar en redes con estudiar una carrera universitaria que te puede abrir muchísimas más puertas en el futuro.
P.- ¿Algún referente?
R.- Pues a nivel España me gusta mucho Lola Lolita porque creo que hace un contenido parecido al mío y tiene unos números increíbles. Si hablamos a nivel internacional, siempre me ha encantado Yuya.