Máximo Ariza: "El 10% de los mayores aragoneses podría estar en situación de soledad no deseada"
En Aragón hay más de 300.000 personas mayores de 65 años, el 22,5% de la población, y se prevé que en 2030 alcancen el 27%. Para hacer frente a este reto demográfico, el director general de Mayores del Gobierno de Aragón, Máximo Ariza, busca impulsar nuevas fórmulas de atención en el medio rural, como las Casas del Mayor, que buscan que las personas mayores puedan seguir viviendo en su entorno.
Asimismo, Ariza defiende una política centrada en el bienestar y la autonomía, con iniciativas que abordan la soledad no deseada que podría afectar al “10% de los mayores”, refuerzan la atención y amplían los recursos disponibles para una población cada vez más envejecida.
PREGUNTA.- Es una realidad que Aragón está experimentando un progresivo envejecimiento de la población, especialmente visible en el medio rural. ¿Cómo está afrontando el Gobierno de Aragón este desafío para garantizar que las personas mayores que viven en los pueblos dispongan de los mismos servicios que quienes residen en zonas urbanas?
RESPUESTA.- Estamos ya en más de 300.000 mayores de 65 años en Aragón, lo que supone el 22,5% de la población y se prevé que en el año 2030 haya un 27% de población mayor de 65 años. Desde la Dirección General de Mayores, estamos implantando un programa piloto de Casas del Mayor para que las personas mayores de 65 años que viven en el mundo rural no tengan que salir de su entorno. En estas casas habrá un cupo de cinco personas mayores y siempre estarán atendidas por una persona contratada y financiada por el Gobierno de Aragón. Todo esto pasa a ser un servicio municipal que, como es un programa piloto, puede que en un futuro se integre en todo el sistema de dependencia del Gobierno de Aragón.
Otra medida muy importante que afecta a los municipios y a todo Aragón es el teléfono del mayor que pueden utilizar tanto las personas de los municipios como las de la ciudad. Lo hemos ampliado a 24 horas, los 365 días del año, y está atendido por especialistas, principalmente trabajadores sociales, que atienden directamente a cualquier persona que llame, incluso aunque no sea mayor. Cualquier persona que detecte que hay un problema con una persona mayor puede llamar al teléfono y solicitar que la atiendan.
Desde la Dirección General de Mayores, estamos implantando un programa piloto de Casas del Mayor para que las personas mayores de 65 años que viven en el mundo rural no tengan que salir de su entorno
P.- ¿Dónde están ubicadas las Casas del Mayor y cuándo abrirían?
R.- Las Casas del Mayor están ubicadas en municipios pequeños con menos de 200 mayores. Están ubicadas en los municipios de Libros, Monroyo, Murero (Daroca) y en Peraltilla (Barbastro). Previsiblemente, están terminando de amueblar la de Libros y el resto ya están amuebladas. Ahora es el ayuntamiento el que tiene que contratar a las personas que van a llevar este servicio. Pretendemos que sean integradores sociales, pero les hemos dado suficiente financiación como para contar con una persona que esté con los mayores y otra encargada de los servicios comunes: hacer la comida, el aseo o la limpieza de la ropa, si hace falta.
P.- La soledad no deseada se ha convertido en uno de los principales retos asociados al envejecimiento. ¿Dispone de datos actualizados sobre cuántas personas mayores se encuentran en esta situación en la Comunidad?
R.- Yo nunca me atrevo a dar unos datos muy actualizados porque cada día cambian, pero podemos extrapolar algunos datos del teléfono del mayor donde se refleja que el 10% de los mayores aragoneses podría estar en situación de soledad. Todo depende mucho de dónde se extrapolen los datos: no es lo mismo analizar la soledad en un municipio pequeño que en una ciudad, así que es complicado dar un porcentaje general de soledad no deseada en mayores, jóvenes o cualquier grupo social.
Podemos extrapolar algunos datos del teléfono del mayor donde se refleja que el 10% de los mayores aragoneses podría estar en situación de soledad
Desde la Dirección General de Mayores, una de las medidas que vamos a tomar a través de la Estrategia de la Soledad No Deseada es realizar un estudio demoscópico para conocer la realidad de la soledad no deseada en Aragón, tanto en los municipios como en la ciudad.
P.- En esta misma estrategia se incluye la implantación de una red de “radares” en farmacias, centros de salud y pequeños comercios para detectar posibles casos. ¿Qué resultados está dando?
R.- La preocupación por la soledad no deseada comenzó en el año 2018 cuando aparecieron dos personas mayores fallecidas en soledad. A raíz de aquel caso comenzó a moverse el tema en Aragón, y ahí nació el Observatorio Aragonés de la Soledad, que depende de la Justicia de Aragón y del Departamento de Bienestar Social y Familia.
Tras la parálisis del Covid, desde la Dirección General de Mayores se ha relanzado y se han creado dos grupos: uno dirigido por el área técnica de la Justicia y otro por personal de la Dirección General de Mayores. Ese grupo que usted menciona, el de radares, lo lleva la Dirección General de Mayores y se reunieron el martes pasado en el IASS porque están actualizando la base de datos de entidades y empresas colaboradoras. Estamos trabajando conjuntamente con el Observatorio y la Dirección General y vamos por buen camino para intentar solucionar este tema.
P.- En cuanto a la lista de espera en residencias públicas para mayores, sigue siendo una de las preocupaciones de las familias. ¿Se prevé ampliar la oferta o adoptar nuevas medidas?
R.- Esto depende del Instituto Aragonés de Servicio Sociales, pero por supuesto que desde el Gobierno de Aragón y la Consejería vamos a hacer todo lo posible para que haya un número mayor de plazas concertadas. Nosotros podemos concertar más plazas, pero las políticas sociales actuales, a nivel estatal, van orientadas a que las personas estén el máximo tiempo posible en su entorno familiar, con sus seres queridos y en sus casas. No obstante, desde el Gobierno de Aragón vamos a intentar ampliar el número de plazas concertadas en las residencias públicas. Próximamente, posiblemente el año que viene, se inaugurará Valdefierro y el nuevo centro Buen Pastor donde se está creando una residencia importante.
Desde el Gobierno de Aragón vamos a intentar ampliar el número de plazas concertadas en las residencias públicas
P.- Y, finalmente, si se aprueban los presupuestos del Gobierno, ¿cómo afectaría esto al gasto en mayores?
R.- Para mí sería un lujo que se aprobasen los presupuestos del Gobierno que están previstos. Por ejemplo, en el caso de las Casas del Mayor, ya teníamos previsto para los próximos presupuestos la posibilidad de ampliar el número de centros hasta quince, dependiendo de los municipios que lo solicitasen y aprovechando sus instalaciones y nuestros medios. Además, con esos presupuestos podríamos realizar muchas acciones contra la soledad no deseada, pero todo esto no depende solo de nosotros, depende de otros.