Más de 350 niños aragoneses acudieron al Hospital Infantil con sospechas de sordera

La sección de Otorrinolaringología del Hospital Infantil registró el año pasado 356 casos con sospechas de sordera, para cuyo diagnóstico se realizaron más de 800 pruebas habituales. El diagnóstico precoz es imprescindible y, para facilitar las pruebas y convertirlas en un juego, han transformado la cabina en una nave espacial.

Zaragoza.- En 2016 pasaron por la sección de Otorrinolaringología del Hospital Infantil 356 niños aragoneses con sospechas de sordera. Todos ellos habían sido evaluados previamente por otros especialistas y fueron derivados al centro para someterse a pruebas más específicas que desde hoy dejarán de ser una temida visita al médico para los pequeños y se convertirán en un juego.

La razón es que la sala de audiometrías ha sido convertida en una nave espacial. El objetivo de este acondicionamiento es que los niños perciban este tipo de pruebas como un juego. De este modo cambia su modo de reacción, incrementando la calidad y validez de la prueba.

Todo ello para lograr mejorar los diagnósticos, ya que hacerlo de manera precoz es imprescindible para mejorar la calidad de vida de estos niños y en esto influye la disposición de un lugar adecuado para realizarlos. "El tratamiento está en relación con la capacidad de diagnóstico. Cuanto antes lo hagamos más posibilidades tenemos de recuperar al niño", ha explicado el jefe de sección de Otorrinolaringología Pediátrica del Hospital Infantil, Eugenio Vicente. Por ello, ha añadido, "tener un laboratorio adecuado, con un ambiente agradable donde los niños puedan colaborar hace que la diferencia sea enorme".

La sordera afecta a los niños especialmente, ya que su capacidad de comprensión disminuye al hacerlo la audición, lo que afecta también al lenguaje e incluso a su rendimiento escolar. La sordera crea dificultades psicoafectivas al aislar a los niños del entorno en el que viven, influyendo en su comportamiento y alterando su desarrollo.

Con el paso de los años, este tipo de deficiencia ha ido incrementándose. Hace un par de años, la sordera infantil representaba el 25% de las visitas registradas en la sección de Otorrinolaringología Pediátrica del Hospital Infantil. Sin embargo, este porcentaje ha ido aumentando y el pasado año alcanzó el 50%. Pero no porque aumentaran los casos sino porque se ha ido incrementando la implicación del área en los diagnósticos, aumentando tanto los medios materiales como los humanos, tal y como ha explicado Vicente.

En 2016 se hicieron en el Hospital Infantil 150 pruebas especiales y más de 800 de las denominadas habituales. Las pruebas especiales, tal y como ha explicado Vicente, se realizan solamente a niños que ya tienen una sordera de diferente grado, ya que los pacientes que acuden al Hospital Infantil a este tipo de pruebas ya han sido diagnosticados previamente por otros especialistas. "Ha habido un otorrino o un pediatra que previamente ha visto a estos niños y les ha dicho el diagnóstico, no viene aquí toda la población sino los niños que tienen una posible patología y las pruebas especiales se realizan a los que tienen una patología", ha apuntado. 

La adecuación de este espacio, que permitirá a los pequeños convertirse en "audionautas" ha sido posible gracias a la financiación de la empresa o10media.