La lluvia no ha dado tregua en una mañana ya de por sí amarga en Zaragoza. Margarita García, pensionista de 69 años, se ha quedado este jueves sin vivienda tras ejecutarse su desahucio en el número 22 del Paseo de la Constitución, el piso en el que residía desde 2013. Ni la concentración de más de una veintena de personas desde primera hora ni los gritos contra los desahucios han logrado frenar una orden judicial que finalmente se ha hecho efectiva pasado el mediodía, casi dos horas después de lo previsto.
El desahucio, que estaba programado para las 10.30 horas, finalmente se ha ejecutado tras la llegada de la comitiva judicial, en una mañana marcada por la constante lluvia y un amplio despliegue policial. Y es que hasta cuatro furgones de la Policía Nacional se han desplazado a la zona, en pleno centro de la capital aragonesa, con presencia de antidisturbios. Los agentes han identificado a cinco personas concentradas, dentro del portal del edificio, sin que se produjeran detenciones.
Margarita, que cobra una pensión de 800 euros y pagaba 500 euros de alquiler, se ha visto obligada a abandonar la vivienda por un procedimiento de impago. Según fuentes sindicales, el piso presentaba condiciones insalubres, con una plaga de cucarachas, situación que la inquilina llevaba tiempo denunciando sin obtener una solución real del propietario. La mujer, visiblemente afectada, no ha querido atender a los medios.
“EN ESA VIVIENDA NO SE PUEDE VIVIR”
Desde el Sindicato de Inquilinas de Zaragoza, presente en la concentración y acompañando a Margarita en todo momento, Luna Ausina ha estado en la vivienda antes de que llegara la Policía, a eso de las 7.00 horas de este jueves, y ha hablado sobre el estado del inmueble en declaraciones a ARAGÓN PRESS. “Ahí no se puede vivir, tiene una plaga de cucarachas enorme de la cual ella ha dado parte al propietario y no se le ha puesto solución”, explicaba tras hacerse efectivo el desahucio. Según ha contado, “la vivienda necesitaría una reforma integral a pesar de situarse en el paseo de la Constitución”.
Ausina ha asegurado que Margarita ha intentado negociar con su casero y con el Sindicato de Inquilinas como mediador, en reiteras ocasiones. Todas ellas sin éxito. “Se trata de un propietario de seis inmuebles y, por lo tanto, imagino que no le ha salido rentable negociar con Margarita”. En este sentido, ha denunciado que “como la vivienda es un negocio ahora mismo en este país, este señor ha preferido ejecutar todo este proceso judicial en lugar de que Margarita tenga algún tipo de respuesta”.
La representante sindical ha subrayado la imposibilidad económica de la inquilina, que además es vulnerable. “El alquiler son 500 euros y ella tiene una pensión de 800, o sea, no hay margen de subida”, y ha añadido que “le compensa mucho más echar a Margarita y que una persona que le pueda pagar los 500 o 600 euros de alquiler decida entrar”.
“VAMOS A VER MUCHOS CASOS COMO EL DE MARGARITA”
Desde el sindicato han advertido de que este caso es solo el inicio de una nueva oleada de desahucios. “El caso de Margarita va a ser el de mucha gente que tenía los desahucios paralizados y con esto de la moratoria vamos a ver en las próximas semanas un montón de casos similares”, ha alertado Ausina, recordando que “a nivel nacional se estiman unos 60.000 desahucios que se iban a reactivar debido a la no prórroga de la moratoria”. Y es que aunque Margarita se había acogido a esta moratoria antidesahucios, y pese a lo pactado por PSOE y PNV la semana pasada, la justicia ha decidido que el caso de Margarita no entraba. Aún así, desde el sindicato han presentado un recurso esta mañana.
Las mismas fuentes alertan de que en Aragón, “la situación ya es crítica”. “Alrededor de dos desahucios diarios”, ha señalado, advirtiendo de que “con la nueva moratoria, que es más restrictiva que la anterior, serían más”. Desde el sindicato lamentan que este caso les llegara tarde. “Este caso nos llegó tarde porque se le paralizó y aun así ha habido negativas por parte del casero, tanto cuando lo intentó Margarita por su cuenta como cuando lo hemos intentado nosotras”, dice Paula Gil, otra representante sindical.
“EXISTIMOS POR NECESIDAD, NO PORQUE QUERAMOS EXISTIR”
Ha sido ella quien ha puesto el foco en el papel de estas organizaciones antidesahucios. “No somos una institución, somos simplemente gente obrera organizada que intenta poner un poco de escudo entre las víctimas del sistema y este tipo de situaciones”. “Existimos por necesidad, no porque queramos existir”, ha aseverado en un alegato a medios. Gritos como “no tenéis vergüenza, es una familia”, o “gente sin casa, casas sin gente” se han escuchado durante toda la mañana.
Ambas sindicalistas han criticado el despliegue policial, alegando ser “completamente desproporcionado, sobre todo porque la persona a la que iban a desahuciar era una señora de 69 años sola”.
El desahucio de Margarita se ha ejecutado apenas unos días después de que decayera en el Congreso el decreto ómnibus que incluía la paralización de los lanzamientos que afectan a personas vulnerables. Mientras tanto, este jueves y bajo la lluvia, una pensionista de 69 años ha salido de su casa sin alternativa habitacional. “No será el último”, advierten fuentes sindicales.

