Una marea multicolor y combativa clama en el Orgullo: “No vamos a permitir que nos silencien”

Y si algo evidenció este Día del Orgullo es que la lucha no entiende de edades. Foto: Pilar Álvarez
Miles de personas de todas las edades y con los colores del arcoíris por bandera se han sumado a esta manifestación por el 28J con alegría y fuerza

Una Zaragoza orgullosa, profundamente diversa y combativa ha vuelto a tomar las céntricas calles de la ciudad para celebrar este sábado la gran manifestación del Día del Orgullo LGTBIQ+. Miles de personas de todas las edades y con los colores del arcoíris por bandera se han sumado a este 28J con alegría y fuerza, pero sobre todo con un mensaje claro que ha retumbado desde los primeros compases de la marcha, “Sin Orgullo no hay democracia”. Un lema que se han convertido en un grito de resistencia frente a la “amenaza” de perder los “avances conquistados en las últimas décadas”.

Un lema que se han convertido en un grito de resistencia frente a la “amenaza” de perder los “avances conquistados en las últimas décadas”. Foto: Pilar Álvarez

Aunque eran pasadas las ocho de la tarde cuando la gran multitud partía desde la plaza Aragón, el ambiente festivo y reivindicativo característico ya se palpaba desde hacía casi una hora antes a pesar del intenso calor que rozaba los 40 grados. Banderas arcoíris, trans, no binarias o intersexuales, maquillajes brillantes, pancartas con gran ingenio y atuendos llamativos han marcado la estética de una jornada que, más allá del color, ha puesto el acento en los derechos y las libertades. La búsqueda por conseguir una “igualdad real” que todavía no se ha terminado de “alcanzar” o la proclamación de que el “amor es solo amor” y no una “amenaza” como explicaba una joven.

El lema ha calado hondo en aquellos que marchaban por el paseo de la Independencia. “No podemos dar ni un paso atrás. Con el avance de la ultraderecha hay que mantenerse fuertes y tenemos que ser más visibles que nunca”, clamaba Rita Loren, una de las representantes de la asamblea 28-J. Un mensaje con el que coincidían un grupo de jóvenes amigas que manifestaban que había costado “décadas” conquistar derechos que ahora “están en juego”. “No vamos a permitir que nos silencien”, aseguraban.

Y así, la manifestación ha dado comienzo encabezada por asociaciones como Colectivo Towanda y Somos LGTB+ Aragón, integradas en la plataforma 28-J. En las pancartas se leían proclamas como “La diversidad no se negocia”, “Seamos los referentes que no tuvimos de pequeños” o “El amor está para hacerlo”. Otras, desde el humor, sacaban sonrisas sin perder el filo reivindicativo, característico de este evento: “Nos vemos en el infierno, el cielo es para los armarios” o “Más pluma y menos censura”.

Y poco a poco, entre cánticos reivindicativos y mucho compañerismo, la marea multicolor lo ha inundado todo hasta llegar a la plaza de España. Foto: Pilar Álvarez

Y si algo evidenció este Día del Orgullo es que la lucha no entiende de edades. Mayores que vivieron en carne propia los años del silencio caminaban al lado de jóvenes que, aunque han crecido en un entorno más abierto, consideran que “los derechos nunca están garantizados”. Familias que llevaban a sus hijos pequeños para educarlos “en el respecto”. Era el caso de Rosa, quien acudía con su hijo Lucas de ocho años, ambos con abanicos y camisetas de colores. “Es la segunda vez que acudo al Orgullo porque considero que es una buena manera de enseñarle a mi hijo que todos somos iguales y que nadie nos puede discriminar por lo que somos o lo que hacemos”.

En Zaragoza, algunos de los colectivos que organizaban esta gran manifestación pedían que las leyes aprobadas como la LGTBI o la ley TRANS se doten de presupuesto y se lleven a cabo porque "ahora mismo están muertas". Asimismo, Enrique, que partió de Venezuela para llegar a un lugar como España "donde los derechos humanos están garantizados", pide poner el foco en la "discriminación" en la diversidad de género y en la "seguridad" de las personas del colectivo LGTBIQ+.

Y poco a poco, entre cánticos reivindicativos y mucho compañerismo, la marea multicolor lo ha inundado todo hasta llegar a la plaza de España donde se ha leído un manifiesto. “Celebramos el orgullo de ser quienes somos, no los que algunos quieren que seamos porque ninguna letra quedará fuera de nuestras siglas: solo es orgullo cuando estamos todos” decían las primeras palabras del texto. Posteriormente, la manifestación ha puesto el punto final con una serie de actuaciones de la drag queen local, Victoria Carrot, la dj y artista interdisciplinar Rita Loren y un grupo de “ballroom”.