Zaragoza.-Desde siempre el hombre ha soñado con domar la naturaleza. Poder dominar el tiempo y, por ejemplo, los indios han intentado hacer llover con sus danzas tribales o por los fervientes católicos con sus procesiones y rogativas a los santos. El caso es que la naturaleza ha seguido dando muchos quebraderos de cabeza, sobre todo a los que viven directamente de ella, como los agricultores.
El director general de Tecnología Agraria de la DGA, José Luis Alonso, ha sido el encargado de inaugurar las jornadas “Aplicación de nuevas tecnologías a un plan de lucha antigranizo en Aragón”, en las que se han analizado el presente y el futuro de la lucha antigranizo. Alonso ha hecho un repaso: en Aragón se inició en 1971 en la zona de Gallocanta. Entonces se usaban los generadores o estufas de carbón activado, aunque esto sería por poco tiempo, ya que en 1973 se introdujo el sistema basado en los generadores de yoduro de plata disuelto en acetona. Este sistema es el que ha seguido funcionando hasta nuestros días, aunque fue interrumpido durante los años 84 y 85 para ser suplantado momentáneamente por avionetas.
INNOVACIONES EN LA LUCHA ANTIGRANIZO
La utilización de estufas de yoduro es, según afirman los técnicos, la mejor opción. Sin embargo, su uso sigue requiriendo la participación de numerosas personas. Además, con los años, el sistema ha sido mejorado y recoge importantes innovaciones. La principal es la modernización de la organización, con la constitución de la mancomunidad de lucha antigranizo, formada por municipios de Zaragoza y Teruel y a la que acaba de sumarse Fraga.
El sistema innova también en tecnología, ya que, explica José Luis Alonso, “es más potente y más seguro, cuenta con un mando a distancia que permite encender y apagar las estufas según avanza la tormenta y se tiene acceso a datos meteorológicos”.
En cuanto a la financiación de la lucha antigranizo, el representante de la DGA señala que “la experiencia demuestra que no es bueno que se funcione sólo a base de financiación pública, el anterior consejero era contrario a este sistema y cerró la financiación. La financiación debe seguir viniendo de la DGA, de los ayuntamientos y de los propios agricultores”.
CONTROVERSIA
La intención de las jornadas que se celebran es despejar dudas. El sistema de lucha antigranizo produce controversias, “porque estamos intentando controlar un fenómeno atmosférico, global y difícil de manejar”. Alonso recuerda que “incluso se está intentando eliminar la niebla en los aeropuertos o que llueva en zonas secas”.
Debido a que el sistema antigranizo no es efectivo al 100% ese margen de error permite opiniones diversas. El director general de Tecnología Agraria de la DGA cree que “el coste del sistema, que es de 40 millones, y su mantenimiento anual, que supone otros 30 millones, a poco que funcione y a poco granizo que se evite, es positivo”.
Otros aspectos que se estudian en estas jornadas son los “daños colaterales” como la posibilidad de que su uso pueda contaminar el medio ambiente. Además del responsable de la DGA, en las jornadas interviene el profesor Dessens, de la Universidad Paul Sebatier de Toulouse y director de la Asociación Francesa de Lucha Antigranizo ANELFA; y el profesor José Luis Sánchez del Laboratorio de Física Atmosférica de la Universidad de León y especialista en tormentas de granizo en el Valle del Ebro. Este último experto ha recibido un encargo de la DGA para realizar un estudio preliminar para saber por dónde se desplazan las tormentas en el Valle del Ebro y saber dónde colocar los generadores.
El director general de Tecnología Agraria de la DGA, José Luis Alonso, ha sido el encargado de inaugurar las jornadas “Aplicación de nuevas tecnologías a un plan de lucha antigranizo en Aragón”, en las que se han analizado el presente y el futuro de la lucha antigranizo. Alonso ha hecho un repaso: en Aragón se inició en 1971 en la zona de Gallocanta. Entonces se usaban los generadores o estufas de carbón activado, aunque esto sería por poco tiempo, ya que en 1973 se introdujo el sistema basado en los generadores de yoduro de plata disuelto en acetona. Este sistema es el que ha seguido funcionando hasta nuestros días, aunque fue interrumpido durante los años 84 y 85 para ser suplantado momentáneamente por avionetas.
INNOVACIONES EN LA LUCHA ANTIGRANIZO
La utilización de estufas de yoduro es, según afirman los técnicos, la mejor opción. Sin embargo, su uso sigue requiriendo la participación de numerosas personas. Además, con los años, el sistema ha sido mejorado y recoge importantes innovaciones. La principal es la modernización de la organización, con la constitución de la mancomunidad de lucha antigranizo, formada por municipios de Zaragoza y Teruel y a la que acaba de sumarse Fraga.
El sistema innova también en tecnología, ya que, explica José Luis Alonso, “es más potente y más seguro, cuenta con un mando a distancia que permite encender y apagar las estufas según avanza la tormenta y se tiene acceso a datos meteorológicos”.
En cuanto a la financiación de la lucha antigranizo, el representante de la DGA señala que “la experiencia demuestra que no es bueno que se funcione sólo a base de financiación pública, el anterior consejero era contrario a este sistema y cerró la financiación. La financiación debe seguir viniendo de la DGA, de los ayuntamientos y de los propios agricultores”.
CONTROVERSIA
La intención de las jornadas que se celebran es despejar dudas. El sistema de lucha antigranizo produce controversias, “porque estamos intentando controlar un fenómeno atmosférico, global y difícil de manejar”. Alonso recuerda que “incluso se está intentando eliminar la niebla en los aeropuertos o que llueva en zonas secas”.
Debido a que el sistema antigranizo no es efectivo al 100% ese margen de error permite opiniones diversas. El director general de Tecnología Agraria de la DGA cree que “el coste del sistema, que es de 40 millones, y su mantenimiento anual, que supone otros 30 millones, a poco que funcione y a poco granizo que se evite, es positivo”.
Otros aspectos que se estudian en estas jornadas son los “daños colaterales” como la posibilidad de que su uso pueda contaminar el medio ambiente. Además del responsable de la DGA, en las jornadas interviene el profesor Dessens, de la Universidad Paul Sebatier de Toulouse y director de la Asociación Francesa de Lucha Antigranizo ANELFA; y el profesor José Luis Sánchez del Laboratorio de Física Atmosférica de la Universidad de León y especialista en tormentas de granizo en el Valle del Ebro. Este último experto ha recibido un encargo de la DGA para realizar un estudio preliminar para saber por dónde se desplazan las tormentas en el Valle del Ebro y saber dónde colocar los generadores.