Lluvia de rosas en Zaragoza para recibir a Santa Teresita de Jesús

El alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, ha recibido este sábado, acompañado por el arzobispo Elías Yanes y bajo una lluvia de pétalos de rosa, la urna con las reliquias de Santa Teresita, que está recorriendo todo el país.
* Opine sobre esta noticia

Zaragoza.- Poco antes de su prematura muerte, Santa Teresita del Niño Jesús prometió que, desde el cielo, haría caer una lluvia de rosas que impregnaría al mundo de amor, fraternidad y esperanza. Esta mañana, junto al alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, el arzobispo Elías Yanes y miembros del Cabildo, centenares de feligreses se han concentrado con flores frente al Ayuntamiento de Zaragoza para recibir el mensaje de amor y comprensión hacia aquellos que son diferentes, doctrina que, como ha manifestado Belloch, es “actual y necesaria en una sociedad cambiante y multirracial como es la nuestra”.

Desde 1994, la urna con las reliquias de Santa Teresa de Lisieux están recorriendo multitud de localidades de todo el mundo, para dar a conocer la vida de la joven mártir y difundir la idea de que el servicio a Dios no sólo debe hacerse a través de las acciones, sino también mediante la entrega personal. Esta iniciativa surgió en Italia con motivo de la proclamación de la Santa como doctora de la Iglesia. Se cumple así su deseo de acercar al mundo entero el mensaje de Jesús.

“Queremos inculcar en Aragón la imagen de Dios como Padre, el esfuerzo, la misericordia y la esperanza, como maneras de orientar la vida hacia la eternidad”, ha explicado el arzobispo Monseñor Elías Yanes. Junto al propósito de difundir esta doctrina, también se busca dar publicidad al libro autobiográfico de Santa Teresa, que escribió antes de morir y a través del cual se han convertido muchas personas. “Historia de un alma” es el título que recoge cómo una joven enferma vive el mensaje de Dios. Teresa de Lisieux murió a los 24 años. “¡Dios mío, os amo!” fueron sus últimas palabras.

Juan Alberto Belloch ha anunciado que el acto celebrado este sábado en Zaragoza es sólo “el punto de partida de este viaje, que recorrerá las parroquias de toda la ciudad”. “Es un mensaje válido para creyentes y no creyentes, además puede ayudarnos a construir una sociedad aragonesa más justa y más comprometida”, ha añadido. Después, junto con los miembros del Cabildo, se ha dirigido a la Basílica del Pilar, donde se ha celebrado una misa precedida de cánticos y un pequeño recorrido por el interior. Centenares de fieles han asistido a la Eucaristía.

Hasta el próximo lunes, la urna con las reliquias de la Santa estará en Zaragoza. Queda esperar si esa lluvia de rosas que anunció Teresita cae sobre la ciudad del Ebro.