Zaragoza.- Una discusión en el interior del Pub Kezka en una noche de fiesta ha sentado a dos jóvenes en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Zaragoza. Ambos son víctima y acusados: Pascual M.P. se enfrenta a tres años de prisión y Alberto P.P. a una multa de 180 euros.
Alberto ha asegurado que Pascual le rompió una jarra en la boca, durante una pelea. Al parecer, Alberto estaba junto a otros amigos en el interior del establecimiento cuando uno dijo de irse a casa, a lo que su amigo le contestó que prefería quedarse con unas chicas que había. Un comentario que escuchó Pascual y comenzaron las agresiones.
Como consecuencia, el joven tuvo que ser asistido por las fracturas en la cara que precisaron de puntos, además de una operación para reponer varios dientes. Por ello, junto con la petición de cárcel también solicita una indemnización de 6.656,94 euros.
Una versión muy diferente a la de Pascual quien ha asegurado que Álvaro le cogió de la pechera y le dio un golpe en el pómulo izquierdo que le hizo tumbarse en el suelo y, posteriormente, ser agredido por un grupo de otras cinco o seis personas, entre ellos Alberto. Muestra de esta agresión es que tuvo que ser atendido en las urgencias del Hospital Nuestra Señora de Gracia. Junto a ellos han declarado sus respectivos amigos que han dado sus versiones.
El caso ha quedo visto para sentencia. Las acusaciones, entre ellas el abogado Ignacio Gallego, piden entre dos y tres años de cárcel, y la letrada María Lobato solicita la libre absolución, atendiendo que fue por legítima defensa, sin dolo y que ya ha reparado el daño con el pago de 4.000 euros.