Zaragoza.- Juan Carlos Sánchez es el nuevo director de la Obra Social de Ibercaja desde el pasado junio. De esta manera, sustituye a Teresa Fernández en un cargo que afronta con alegría, con fuerza, pero con respeto. Hasta entonces era subdirector de esta área.
El objetivo que se marca es el mismo que el de la Obra Social: ayudar a los que realmente lo necesitan. Esto lo hará a través de tres líneas: la de empleabilidad, la de educación y la de la formación, sin olvidar nunca la cultura. Asegura que, aunque los datos macroeconómicos muestren que hay recuperación, las clases más desfavorecidas no han salido de la crisis. Por esto, señala que va a seguir trabajando.
Desea que todos estos buenos deseos y estas buenas previsiones se cumplan, sean realidad y que al final puedan poner en práctica lo que quieren.
Pregunta.- Lo primero de todo, ¿cómo se enfrenta a este cargo?
Respuesta.- Con la fuerza, con la alegría que te da el que tu organización confíe en que dirijas un aspecto importante de la institución. Pero siempre con la responsabilidad que supone, y esto lo he ido percibiendo en los cinco años que llevo como subdirector de la Obra Social, que tus decisiones afectan en primer lugar a la propia entidad, a la propia Ibercaja, y también a las personas que se ven afectadas e inmersas en las necesidades sociales que la Obra Social cubre.
P.- ¿Qué se marca como objetivo?
R.- Los objetivos están siempre en función de las disponibilidades que tienes, el principal objetivo o la razón de ser de la Obra Social desde su fundación siempre ha sido el ayudar a los que realmente lo necesitan. Las necesidades van evolucionando, por lo que los objetivos también cambian y hoy en día queremos seguir manteniendo las tres líneas prioritarias de actuación de la Obra Social: todo lo que está relacionado con la empleabilidad, la atención de las necesidades básicas y lo relacionado con el fracaso escolar y con la educación, además de no abandonar una de las señas de la Obra Social de Ibercaja que es la cultura. Todo esto son las prioridades básicas y los objetivos a cubrir por la organización.
P.- Parece que ya hemos salido de la crisis, pero todavía queda mucho camino por recorrer, ¿en qué ámbitos tiene que actuar la Obra Social?
R.- Si tenemos en cuenta la percepción de que realmente se está saliendo de la crisis, las necesidades deberían haber cambiado. Los datos macroeconómicos así lo reflejan, pero lo que se constata es que las clases más desfavorecidas todavía no han empezado a salir de la crisis. Las cifras de paro y las cifras que salen en los informes de organizaciones como Cáritas manifiestan que están incrementando las personas que tienen dificultades sociales, económicas y de otro tipo. Por lo tanto, si eso es así, las prioridades y las líneas de actuación que la Obra Social se planteó al inicio de la crisis se tienen que mantener hasta que esta situación realmente se supere.
P.- Una de las líneas de la Obra Social es la iniciativa Educa, ¿qué importancia tiene la educación?
R.- Yo creo que todos coincidimos en que la educación es lo más básico y fundamental en una sociedad. Marca el futuro de las personas, el futuro de una región y el de un país. Si realmente esto es básico y fundamental para la sociedad, también lo tiene que ser para la Obra Social, porque se ocupa de las necesidades importantes y fundamentales de la sociedad. Una de las líneas básicas de nuestra actuación es la educación y todas las actuaciones que tenemos en este campo están dentro de la iniciativa Educa. Además, esto nos permite traspasar las fronteras de actuación tradicionales de Ibercaja y a través de los medios telemáticos o a través de la web o de Internet, somos capaces de transmitir nuestros conocimientos y nuestras actuaciones a todo el mundo.
P.- Otra de las líneas de la Obra Social es la empleabilidad, ¿cómo ayuda la organización?
R.- El freno o la dificultad que tiene la Obra Social al abordar el tema de la empleabilidad es que no es capaz de generar empleo por sí sola. Pero lo que sí que tiene en su mano es ayudar a las personas a facilitarles el acceso y la integración en el mundo laboral. Esto lo hacemos desde tres tipos de actuaciones. El primero está muy orientado a los jóvenes y se lleva a cabo a través de nuestro programa de emprendimiento “Emplea-T y emprende”, que lleva funcionando desde hace tres años. Hemos conseguido que se creen 150 empresas y se han generado más de 300 puestos de trabajo. Otra línea importante es la inserción laboral de discapacitados o de personas en riesgo de exclusión. Y otra es la formación y la capacitación de empresarios con lo cual mejoran la competitividad de las empresas. Estas son las tres líneas de actuación que se enmarcan dentro de iniciativa Empleo.
P.- ¿Supongo que quieren seguir con este éxito?
R.- Sí porque, además, son programas que comenzaron en Zaragoza y que ya hemos extendido a todos nuestros territorios tradicionales: Huesca, Teruel, La Rioja y Guadalajara. Además, hemos estabilizado el programa “Emplea-T y emprende” en un centro tan importante como es el de Etopia.
R.- La cultura es muy importante también en la Obra Social, de hecho, el Museo Camón Aznar se ha convertido en el Museo Goya. Colección Ibercaja, ¿cómo está siendo recibido este cambio y la exposición?
R.- Dentro del Plan Estratégico de la Obra Social, la actividad cultural la estamos concentrando o referenciando en lo que es el patrimonio cultural y artístico de la Obra Social de Ibercaja. En este contexto se ha desarrollado la transformación del Museo Camón Aznar en el Museo Goya. Colección Ibercaja. Con la transformación de este museo perseguíamos, sobre todo, ayudar a poner en valor el nombre de Goya y, fundamentalmente, no a competir con el resto de instituciones u organismos que tienen obra de Goya, sino en ser la puerta de entrada y ayudar a difundir la obra que existe en Aragón de este pintor aragonés. Este es el papel que nos hemos atribuido. Además, la sociedad lo ha admitido así y así nos anima a seguir haciéndolo. Una muestra de ello son el número de visitantes que estamos teniendo que se acerca a los 78.000. Estamos más que duplicando la cifra de visitantes que teníamos hasta el cambio de denominación.
P.- ¿Hay alguna nueva muestra en un futuro próximo?
R.- Concretamente, el día 16 de este mes, inauguraremos una nueva exposición con el nombre “Goya y la Virgen”. Cuando lanzamos una nueva actividad, una nueva exposición es porque creemos que va a ser del gusto de los zaragozanos o de los aragoneses y de la gente en general.
P.- La obra Social de Ibercaja no camina sola, sino que apoya muchos proyectos de otros organismos, ¿cómo es esa colaboración?
R.- Lo repito mucho y no por ello pierde fuerza el mensaje. Una buena parte de la Obra Social se puede llevar a cabo porque hay ONG y asociaciones que colaboran con nosotros. La Obra Social tiene recursos, pero en definitiva los que al final lo desarrollan son las organizaciones que colaboran con nosotros. Desde ese punto de vista, para nosotros son imprescindibles y buscamos siempre la manera de poner en valor y de resaltar y de reconocer y apoyar toda la labor que realizan.
P.- Además, también colaboran, desde la integración con Caja3, con la Fundación CAI, ¿cómo está siendo el proceso?
R.- El proceso es ilusionante, enriquecedor porque, en definitiva, son dos instituciones aragonesas que trabajan con un objetivo en común que es ayudar al territorio y a las personas. Desde ese punto de vista la colaboración es muy estrecha y, como decía antes, magnífica y enriquecedora.
P.- Por último, ¿por dónde pasa el futuro de la Obra Social?
R.- Podría pensarse, y con una respuesta un poco precipitada, que el futuro pasa por tener disponibilidad económica y porque la gestión de los recursos y del patrimonio de la Fundación sea el adecuado y rentable. Pero sin dinero no se pueden llevar la actividad. Para mí lo realmente importante es que la Obra Social sepa elegir bien las necesidades que hay que cubrir y que consiga las actuaciones cercanas y sobre todo útiles y que sean reconocidas por las personas.
Ojalá que todos estos buenos deseos y estas buenas previsiones se cumplan, sean realidad y que al final podamos poner en práctica lo que nosotros queremos.