Los jóvenes aragoneses ya piensan que vivirán peor que sus padres y que habrá que subir los impuestos
La generación Z o “centennials” (nacidos entre 1996 y 2010) se enfrenta en la actualidad a diversos retos como la búsqueda de la emancipación, combatir la precariedad laboral o el difícil acceso a la vivienda. A corto y medio plazo, el informe “GenZ 2035: Futuro en construcción. Retrato de la juventud aragonesa” retrata que pese a todo casi la mitad de los jóvenes se declaran esperanzados y tan solo un 14% desencantado con sus condiciones de vida proyectadas en torno al próximo decenio.
Sea como fuere, el estudio realizado por el Grupo de Investigación, Sociedad, Creatividad e Incertidumbre (GISCI) de la Universidad de Zaragoza con un muestreo que entrevista a 900 aragoneses de entre 16 y 35 años, refleja que los aragoneses que oscilan entre esas edades creen que vivirán peor que sus predecesores, que pagarán más impuestos y perciben que la sociedad será más individual en 2035.
POSIBILIDADES A DIEZ AÑOS
Según la encuesta, de cara a 2035, el 74,7% de los jóvenes aseguran que habrá que gastar más en defensa y el 67,3% cree que deberá incrementarse la carga fiscal para reforzar los servicios públicos. Además, si bien el 63,8% piensa que formar parte de la UE tendrá efecto positivo, el 65% opina que la llegada de inmigrantes hará que se reduzcan las ayudas sociales para los nacidos en España o en Aragón.
Más a más, el 58,3% precisa que habrá plena igualdad entre hombres y mujeres, el 45,1% cambiará sus hábitos de consumo para mejorar el medioambiente y tan solo el 37,2%, uno de cada tres, opina que vivirá mejor que sus padres.