Los ocho jóvenes acusados de tráfico de speed aseguran que era para consumo propio

Este lunes se han sentado en el banquillo de los acusados ocho jóvenes imputados por un presunto delito contra la salud pública por tráfico de drogas. Todos ellos han negado negociar con sustancias ilegales y han explicado que su tenencia era para consumo propio. Los jóvenes se enfrentan hasta a ocho años de prisión.

Zaragoza.- El Ministerio Fiscal pide 50 años de prisión para una supuesta banda de traficantes de speed que este lunes se ha sentado en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Zaragoza. En la operación llevada a cabo por la Policía Nacional se incautó droga por valor en el mercado superior a los 191.000 euros. Los ocho jóvenes han negado rotundamente el delito contra la salud pública que se les imputa.

La Policía Nacional destapó esta trama el pasado mes de mayo gracias a los pinchazos telefónicos a uno de los acusados. Las investigaciones se centraron inicialmente en Jesús B.G. y Daniel B.A., quienes supuestamente compraban droga a un tercero, Cristian H.G. Sin embargo, Jesús ha asegurado que nunca ha traficado con drogas y que los trece gramos de speed encontrados en su casa eran para consumo propio. Asimismo, el joven ha señalado que no conocía al resto de imputados, salvo a Daniel, al que conocía simplemente porque era relaciones públicas en el mundo de la noche zaragozana.

En la misma línea, ha declarado Daniel, quien también ha insistido en que la droga incautada era sólo para consumo propio y que su relación con Cristian se limitaba a alguna fiesta de fin de semana.

Como consecuencia de las investigaciones, la Policía averiguó que Cristian podría ser el proveedor, tal y como se recoge en los más de 69 cd’s de conversaciones telefónicas. Así, de ellas se desprende que Cristian, a su vez, era suministrado por Driss M.S. Según la Policía, eran frecuentes las conversaciones entre ellos para concertar citas y pactar el precio de las entregas así como encuentros para intercambios de paquetes.

Sin embargo, Driss ha asegurado que los más de 680 gramos de hachís que le encontraron en su coche en un paquete no eran suyos. “Yo llevé a un amigo al Pryca porque había quedado con una persona a la que le iba a entregar un paquete, pero no sabía qué había en su interior”, ha indicado. Asimismo, ha reconocido que conoce a Cristian porque ha estado alguna vez en su taller, pero que no ha tenido ningún tipo de negocio ni trato con él.

Este martes continuará el juicio con la declaración de testigos

Por su parte, Cristian ha asegurado que sí ha hablado con Driss alguna vez por teléfono, pero que los “paquetes” a los que se refieren en las conversaciones son de ropa y deportivas que alguna vez le encargaba a Driss.

Fruto de las investigaciones, la Policía tuvo conocimiento de que otro de los imputados, Francisco Javier S.N., era quien almacenaba las sustancias estupefacientes en su domicilio de Valdespartera. Sin embargo, el acusado ha explicado que él no tenía conocimiento de que en su casa se guardaba droga. Al parecer, Cristian tenía también llaves de su casa y era éste el que almacenaba las sustancias ilegales en una caja fuerte del domicilio. En este sentido, Francisco Javier ha reconocido que “sospechaba” de su amigo, pero que confiaba en él. Por su parte, Cristian ha asegurado que la droga de la caja fuerte no era suya.

En la madrugada del 31 de mayo, la Policía comprobó, sobre las 1.30 horas, cómo llegaban al garaje de dicha vivienda dos coches en los que iban Cristian acompañado de Francisco José del S.C. y José Vicente C.A, que iban en otro vehículo. Minutos más tarde, salía este último coche, que los agentes del Cuerpo Nacional de Policía interceptaron y en el que sólo intervinieron una bolsa con 0,65 gramos de marihuana. Sin embargo, los ocupantes dijeron que Cristian había ocultado con su conocimiento un paquete de droga en el vehículo.

Sobre las 8.50 horas, detuvieron a Cristian y lo llevaron al vehículo de sus amigos. Allí, descubrió una bola de 205,39 gramos de speed que estaba escondida en el hueco de los motores del parabrisas. Sin embargo, Cristian ha señalado que quien escondió la droga ahí fue Asier, persona que no está imputada en este caso. A Asier se ha referido también Francisco José, residente en Valencia, quien ha asegurado que estuvo presente en el garaje junto con él y con Cristian.

Por su parte, José Vicente, residente también en Valencia, ha explicado que él y Francisco José fueron a Zaragoza porque este último le dijo que lo llevara a la capital aragonesa porque había quedado con Cristian para comprarle droga, y ha reiterado su inocencia en el caso y que no conocía a ninguno de los imputados, salvo a su amigo Francisco José.

El Ministerio Fiscal pide ocho años de prisión para Driss y seis para los siete implicados, y uno más para todos ellos por pertenencia a grupo criminal. Este martes continuará el juicio con la declaración de testigos.