Josué Gabarre, gitano de 26 años: "Hemos aportado a la sociedad española en cuestiones como la cultura y el ámbito militar"

Josué Gabarre Giménez, profesor en la Asociación Romi Cali y representante de FAGA. Foto: Pilar Álvarez
Este 8 de abril se celebra el Día Internacional del Pueblo Gitano

El sentimiento gitano se ha apoderado de Zaragoza este 8 de abril en la jornada de celebración del Día Internacional del Pueblo Gitano. Decenas de clavales rojos han sido arrojados al río Ebro por los romanís en un acto que simboliza el rechazo y el dolor a todas aquellas víctimas de la discriminación histórica sufrida por el pueblo gitano. La celebración ha continuado en el centro cívico Estación del Norte con una serie de actuaciones y proyecciones reivindicativas.

Una de las personas que se ha acercado a este emotivo acto ha sido Josué Gabarre Giménez. Este joven gitano zaragozano de 26 años es profesor en la Asociación Romi Cali y representante de FAGA, la Federación de Asociaciones de Gitanos en Aragón. "Es la primera vez que vengo con mi familia y va a ser una experiencia completamente nueva. Para mí es algo muy emocionante estar en este acto, porque siento un gran orgullo de ser gitano", expresaba Josué.

Este joven siempre ha sentido ese orgullo de pertenecer a un etnia que, como él mismo dice, "tiene una serie de costumbres que la hacen única". Según él, este 8 de abril se celebra "la identidad trasnacional", porque independientemente de dónde tuvo lugar su nacimiento, "los gitanos compartimos unos rasgos, unas costumbres y una historia que nos unen por todo el mundo".

EL RECHAZO Y EL RACISMO POR PARTE DE LA SOCIEDAD

Desde que en 1425 los gitanos entraran en la Península Ibérica, han sufrido el rechazo y el racismo de la sociedad. El propio Josué recuerda haber vivido en sus carnes varios episodios de antigitanismo. "He recibido innumerables comentarios racistas hacia mi persona por compañeros de clase. Me han dicho cosas tan feas como "Esconded el cobre que viene el gitano" o "¿Tú en qué chabola vives?", revela.

Josué recuerda incluso un episodio muy duro que tuvo que afrontar junto a su familia, cuando al negociar el alquiler de un piso fueron completamente rechazados por su origen. "En un principio aceptaron que nos instaláramos en la casa, pero en el momento en el que nos vieron en persona se negaron", asegura Josué. El joven no duda en señalar este tipo de casos como un "grave problema social que hay que cambiar".

Josué señala que el antigitanismo sigue muy presente a día de hoy. "A la hora de buscar trabajo, hay personas que solo con ver nuestros apellidos ya se muestra reticentes a darnos el puesto", indica. Pero aún así, es optimista y tiene esperanza en que las cosas cambien. "Creo que España no es un país racista pero hay racismo en sectores españoles. Hemos aportado mucho a la sociedad en cuestiones como la cultura y el ámbito militar", concluye.