Zaragoza.- Investigadores de la Universidad de Newcastle están trabajando en una nueva técnica, basada en combinar genes de tres personas, para que los bebés no hereden trastornos mitocondriales, que pueden originar enfermedades multisistémicas, como fallos hepáticos, cardiovasculares o musculares, y, a su vez, la muerte.
La técnica ha sido presentada este miércoles por el investigador Doug Turnbull en Zaragoza, donde se celebra desde el lunes y hasta este jueves la octava edición del congreso Euromit, en el que unos 500 expertos estudian la relación entre la alteración de la mitocondria y numerosas patologías como el cáncer, el parkinson o el alzhéimer.
Tal y como han recordado los expertos, las mitocondrias son “el motor de todas y cada una de las células” al ser su principal fuente de energía, por lo que si éstas no funcionan bien puede conllevar numerosas enfermedades que, en muchos casos, todavía no tienen tratamiento.
En la investigación de Turnbull, de la Universidad de Newscastle, lo que se pretende prevenir es que los recién nacidos hereden estos trastornos mitocondriacos, que sólo se trasmiten a través de los genes de la madre. Consiste en transferir el ADN del óvulo fecundado de la madre con riesgo de contagiar la enfermedad a otro donado que no presente trastornos en sus mitocondrias.
De esta forma, el nuevo cigoto contiene el ADN de los padres y las mitocondrias no dañadas de la donante, por lo que el recién nacido no hereda las patologías mitocondriales, que habría desarrollado, en un alto porcentaje, si no se hubiera intervenido.
La técnica desarrollada por estos investigadores británicos, que se realiza in vitro, consiste en extraer los pronúcleos del óvulo fertilizado, sin coger las mitocondrias, e implantarle los prodúcelos del óvulo de la donante, que también han sido removidos.
“Aunque existe una mínima manipulación genética, el niño que va a nacer estará completamente libre de la patología genética”, ha explicado Turnbull, quien destaca que, como el ADN mitocondrial sólo afecta a la producción de la energía, el bebé heredará el resto de características, tales como el físico o el carácter, de los padres, y no de la donante.
De momento, esta técnica, que está en base experimental, ha funcionado con monos. De salir adelante, sus responsables están convencidos de que “aumenta las esperanzas de que el bebé no herede trastornos mitocondriales”.
En Reino Unido, se estima que uno de cada 5.000 habitantes presentan este tipo de trastornos y que, de ellos, uno de cada mil desarrolla enfermedades asociadas, cifras que podrían ser similares a las de España.
Según ha explicado Turnbull, las manifestaciones de estos trastornos en las mitocondrias “son generales en todos los tejidos, porque todos necesitan una correcta producción de energía”. Así, pueden producirse fallos neuronales, cardíacos, hepáticos y malas defensas “y por cualquiera de estos fallos puede producirse la causa final de la muerte”, ha añadido.
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Los investigadores Nils Goran-Arsson, Douglas Turnbull, José Antonio Enríquez y Nick Lane |
El investigador afirma que en el plazo de dos o tres años contará con información suficiente como para saber si su propuesta es correcta y así poder extenderla a las familias que lo deseen, para lo que previamente debería establecerse una regulación legal. La investigación, ha admitido Turnbull, ha despertado cierta polémica sobre si es o no ética, ya que participan tres personas en la gestación.
En este sentido, el experto afirma que su puesta en marcha debería ser una decisión social, por lo que “agradece” el debate. Como médico cree que el método podría eliminar este sufrimiento, pero insiste en que no se pueden imponer los criterios morales y que son los propios padres quienes tendrán la última palabra.
Las mitocondrias y el envejecimiento
Esta edición de Euromit reúne en Zaragoza a investigadores clínicos y básicos para repasar los conocimientos de este complejo ámbito y crear una base sólida de trabajo, favoreciendo la interacción entre los diferentes equipos y laboratorios implicados en desentrañar el complejo funcionamiento de la mitocondria y los mecanismos que causan su mal funcionamiento.
Otro de los estudios presentados ha sido expuesto por Nils-Goran Larsson, investigador del Instituto Karolinska en Suecia y actualmente en el Instituto Max Plank para la Investigación del Envejecimiento de Colonia en Alemania, quien ha subrayado la importancia de la implicación de la función mitocondrial en varias enfermedades hereditarias, el envejecimiento normal y las enfermedades relacionadas con la edad. Sus hallazgos más llamativos se han dado en el área del envejecimiento llegando a demostrar en modelo de ratón que la acumulación de defectos genéticos en la mitocondria causa envejecimiento.
Además, el experto Nick Lane, un prestigioso investigador del University College de Londres, ha destacado los efectos extraordinarios que la existencia de las mitocondrias ha tenido sobre la evolución del planeta. Lane, quien realiza una labor de divulgación científica reconocida a nivel mundial. Ha publicado libros de gran éxito como “Poder, Sexo, Suicidio: La Mitocondrial y el significado de la Vida”, y “Oxigeno: La Molécula que construyó el mundo”.
Por su parte, el catedrático de la UZ José Antonio Enríquez ha recordado la importancia de este congreso, que se celebra cada cuatro años. A su juicio, el que se celebre en España "refleja la confianza" de los investigadores en el trabajo de los grupos españoles. "Siempre queremos que sea mejor y necesitamos que sea mejor", ha concluido.