Zaragoza.- Hace 23 años la banda terrorista ETA hacía explotar una furgoneta bomba contra un autobús de la Academia General Militar que tenía una parada en la plaza San Juan de los Panetes, en Zaragoza. En el atentado fallecieron dos personas, el comandante Manuel Rivas Sánchez y el conductor civil Ángel Ramos Saavedra, además, de 35 personas que resultaron heridas.
Este sábado 30 de enero se ha cumplido el 23 aniversario y la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha realizado un homenaje en la Iglesia de San Juan de los Panetes, junto a la plaza del Pilar.
Al acto ha asistido el presidente de esta entidad en Aragón, José Marco, que ha recordado que homenajes de este tipo sirven para que la sociedad sepa que tiene que “seguir unida para vencer al terrorismo ya sea de ETA o islamista que no tienen cabida en una democracia”.
Además, ha indicado que cuando llegan las fechas señaladas las familias “agradecen” las muestras de cariño porque les “reconforta” y sirven como un “bálsamo”.
Diversas autoridades civiles y militares han acudido al acto. Entre ellas, el delegado del Gobierno en Aragón, Javier Fernández, que ha señalado que “frente a la barbarie terrorista” hay que decir que el único camino para avanzar es el de la unidad de todos.
De la misma manera, ha añadido que en un estado democrático y de derecho hay que estar unidos frente a este tipo de actos demostrando “proximidad, apoyo y cariño” a las familias y diciéndoles que el terrorismo “nunca servirá de nada”.
El acto ha sido un emotivo recuerdo para los supervivientes de aquel atentado que, por distintas circunstancias, ya han fallecido: Marcos Conde Tomás, Manuel Melo Arnás, Enrique Alcaide Ortiz, José Doñate Pesado, Francisco Cabeza Pérez, Fernando Jiménez Yago, Francisco Javier Rodríguez Grima y María del Carmen Cebollada Muro.