¡Hijo mío, estudia una ingeniería!

Llega el verano, llega la Selectividad y para miles de estudiantes aragoneses llega también la hora de tomar una de las decisiones más importante de sus vidas, qué carrera estudiar. Los expertos anuncian que las carreras con más salida profesionales son las ingenierías, pero se trata de una decisión más que nunca vocacional.

Zaragoza.-Recientemente miles de estudiantes de la Comunidad se han enfrentado a una de las pruebas más duras de su formación académica, la Selectividad. Tres días de esfuerzo mental que son la llave para labrarse un futuro profesional y que esconden una decisión mucho más complicada, elegir la carrera adecuada para conseguir dar el salto con éxito al mercado laboral.

Elegir la carrera universitaria nunca resulta fácil, ya que son muchas las variables que intervienen en esta decisión, además el alto grado de desempleo que se detecta entre los jóvenes licenciados es una complicación que se suma a esta ya de por sí larga carrera de obstáculos. Recientes estudios de los principales sindicatos en la Comunidad, CCOO y UGT, demuestran que los jóvenes con carrera universitaria se enfrentan a un panorama nada halagüeño a la hora de conseguir el primer trabajo, sueldos que ni siquiera llegan a los 1.000 euros, contrarios precarios y una altísima temporalidad.

Conscientes de esta realidad, desde la Universidad de Zaragoza se firmó un acuerdo con el Instituto Aragonés de Empleo (INAEM) para potenciar las actividades del Servicio de Orientación y Empleo Universa cuya principal objetivo es la inserción de los titulados en el mercado de trabajo y su adecuación profesional a las necesidades de las empresas. Precisamente su director, Pedro Manuel Aguado, reconoce que las carreras técnicas, sobre todo las ingenierías son “la joya de la corona” puesto que son las más demandadas por las empresas.

Según Aguado, el perfil ideal de unos estudios para afrontar con éxito el salto al mercado de trabajo es una carrera técnica como la ingeniería pero sobre todo con algún tipo de complemento, entre los más populares están los idiomas, la informática o los conocimientos en gestión de recursos humanos. En el otro extremo de la balanza se encuentran las carreras de humanidades, que son las que tienen más complicado conseguir un primer empleo. Aguado menciona especialmente dos licenciaturas como son Historia y Filosofía pura, y recuerda que “son dos estudios vocacionales pero atendiendo al número de contratos que consiguen son las más bajas de toda la Universidad”.

“Cuando cuantificamos las carreras con menos salida, hay gente a la que no le sienta bien” reconoce el director de Universa “pero la realidad es que el mercado laboral es muy cambiante y con la llegada de la Expo de 2008 esa situación puede dar un giro drástico”. El mercado laboral en la Comunidad aragonesa tiene una particularidad añadida puesto que la gran fortaleza del sector financiero y bancario revoluciona la demanda laboral de trabajadores procedentes de carreras como Económicas y Empresariales.

Expo 2008

La selectividad es una dura prueba para los estudiantes

La llegada de la Expo 2008 va a suponer un punto de inflexión para Zaragoza y para todo Aragón pero no solo por la repercusión a nivel nacional e internacional de la muestra sino por el gran cambio que va a suponer para el mercado laboral. Los más de cinco millones de visitas que se esperan en esos meses van a necesitar infraestructuras en las que alojarse y servicios con los que abastecerse, motivo por el que las formaciones profesionales y los oficios suenan cada día con más a la hora de decantarse por unos estudios u otros.

En este sentido, Pedro Manuel Aguado reconoce que las formaciones profesionales están ahora mucho mejor valoradas que hace una década, pero que, sin embargo, los padres “siguen teniendo una tendencia natural hacia las carreras universitarias”. Los estudiantes que salen de la formación profesional, reciben mejores salarios y se colocan antes pero según las experiencias recopiladas por Aguado y su equipo los padres siguen diciendo aquello de “!Hijo mío estudia una carrera!”.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de los progenitores, los estudiantes “ya no son unos niños” y saben moverse perfectamente por la red de redes para consultar toda la información sobre la carrera que quieren cursar. “En Universa recibimos muchas peticiones de información pero tengo que decir que la mayoría de las decisiones no se toman con criterios de inserción laboral sino por criterios de vocación y del atractivo de los propios estudios, lo cual no es malo”, explica Pedro Manuel Aguado.

“Desajustes”

Selectividad marcará los estudios a los que pueden acceder estos jóvenes

Esta situación de los universitarios no pasa desapercibida para nadie, y si los estudiantes ya son bastante conscientes de lo complicado de su responsabilidad los empresarios que deben realizar los contratos no lo son menos. El Centro Permanente de Orientación Profesional (CPOP) de CEPYME-Aragón ha cumplido diez años de existencia en los que a tratado con un total de 110.824 usuarios. Recogiendo la información generada durante esta década, se ha conseguido ver las preferencias de los escolares aragoneses, más concretamente de los zaragozanos, en cuanto a su carrera profesional, que continúan muy influidas por los roles de género.

Según los datos recogidos por este servicio, sigue habiendo unos estudios elegidos claramente por vocación, como Maestro, Psicología y Medicina; aunque también se muestra gran interés por el ámbito de la empresa, el Derecho, o las Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Se ha confirmado el mantenimiento de los ciclos formativos como una opción a tener en cuenta por parte de los jóvenes.

El presidente de CEPYME-Aragón, Aurelio López de Hita, no duda a la hora de señalar que existen determinados “desajustes” entre el mercado de trabajo y la Universidad. “La tendencia de los alumnos no siempre se adecua a las necesidades del mercado, por lo que hay gente que acaba la carrera y se ve en la calle, es labor de todos, empresarios y orientadores cambiar esta realidad”, comenta López de Hita.

Como máximo responsable de la confederación de pequeñas y medianas empresas de la Comunidad, López de Hita ha tenido la oportunidad de conocer de primera mano estas “desavenencias”. En alguna ocasión recuerda el caso de un módulo de FP sobre calzado que tuvo que cerrarse por falta de alumnos en una localidad eminentemente dedicada a este sector.

A pesar de los quebraderos de cabeza que esta cuestión ha representado y representa para los jóvenes estudiantes, en el mercado laboral, como dice Pedro Manuel Aguado, “el mundo laboral ha cambiado mucho, antes parecía inamovible pero ahora en cuatro años puede dar un vuelco y cambiar por completo las perspectivas de trabajo”.