La heladería de Zaragoza que siempre tiene filas... y que ahora te puedes ahorrar

Helados Tortosa es todo un clásico en Zaragoza
Helados Tortosa es un clásico de Zaragoza al que acuden los ciudadanos para escapar del calor durante un rato agradable

Es una de las heladerías favoritas de zaragozanos y visitantes, pues solo hace falta pasear por la calle Don Jaime I, donde está ubicada, para ver enormes filas a sus puertas. La Heladería Tortosa es conocida por sus deliciosos sabores y creaciones únicas como, por ejemplo, el helado de cabrales con nueces o el de donuts y ahora ha echado mano de la tecnología para intentar aliviar un poco esas filas y esperas. Así, el local ha instalado dos pantallas interactivas fuera del local para que el usuario pueda pedir directamente su producto sin necesidad de hacer colas.

Estos dos kioscos de pedidos se instalarán a las puertas del local solo por las tardes, tal como explicaba Noelia Gericó, la chef heladera del local. Desde allí, solo faltará elegir el helado, smoothie o granizado, el sabor del mismo, si se prefiere cucurucho o tarrina (en el caso de los helados) y proceder al pago (únicamente con tarjeta de crédito). Una vez hecho el pedido, el cliente tendrá que entrar al local y situarse en el lado del mostrador en el que pone "recogida de pedidos".

La heladería lleva haciendo helados artesanos desde 1935 y se caracteriza por tener una gran variedad de los mismos. Así, para los más golosos hay helados de Kinder, Kinder White, galleta Oreo o Quella (turrón de Jijona con capas de chocolate negro con avellana). También de pistacho, nata caramelo y piñones, dónuts o los clásicos de limón, café o fresa natural. Los precios de los helados oscilan entre los 2,90 el pequeño y los 4,20 el grande en el caso de los cucuruchos.

En la carta también hay otros productos como granizado de café o de limón, leche merengada, horchata, smoothies o batidos especiales.