Un grupo de búlgaros de Tauste constituye la primera asociación aragonesa de apoyo a estos inmigrantes
Ejea de los Caballeros.- Un grupo de búlgaros residentes en Tauste (Zaragoza) ha constituido la primera asociación de búlgaros de Aragón con el nombre Kan Asparuj-681. Corresponde al primer rey de Bulgaria y al año de constitución como país, “el más antiguo de Europa”, ha explicado Vasil Kutbarov, el presidente de esta entidad que nace con el objetivo de “ayudar a la integración de los búlgaros y favorecer el intercambio cultural con los españoles transmitiendo nuestra cultura, nuestros bailes y tradiciones”.
La asociación Kan Asparuj- 681 acaba de ser registrada en el Gobierno de Aragón tras varios meses de trámites para constituir la junta directiva de esta entidad, cuyo ámbito de actuación es regional. De los 35 países de origen de los inmigrantes que residen en Tauste, Bulgaria es el país mayoritario mientras que en Ejea de los Caballeros ocupa la segunda posición.
La mayoría de los compatriotas del presidente de esta asociación aragonesa búlgaros Vasil Kutbarov trabaja en el sector primario, la construcción y el metal (talleres). Aunque no tienen cifras del número de conciudadanos que residen en Aragón, explican que “somos el país de Europa del Este más representado”.
Por el momento no cuentan con sede social. La asociación se gestó en la tienda-locutorio que Dinko Velithrov y su mujer abrieron en Tauste hace un tiempo. “A todos los búlgaros que se acercan a la tienda les contamos que nos hemos unido en una asociación para dar un servicio que hace falta. Contamos con una abogada búlgara, cuya titulación está homologada en España y habla perfectamente el castellano; por lo tanto, ya no existe la barrera del idioma”, explica Dinko Velithrov, miembro de la junta directiva y residente en España desde hace ocho años.
Ingreso en la UE
Vasil Kutbarov y su compatriota Dinko confían en que con la entrada de Bulgaria en la UE “haya empresarios que inviertan en nuestro país y se generen puestos de trabajo y riqueza”. Al igual que otros muchos compatriotas, añoran su país y piensan en volver. "Pero sólo podrá ser cuando se den las condiciones económicas que nos permitan vivir ahí”, afirman.
Un ejemplo de esta nostalgia lo aporta Dinko, que trabaja en la construcción: “Yo sueño con las calles de mi pueblo; no sé si a alguien le ocurre esto, pero a mí sí”, señala.
Licenciado y ganadero
El presidente de la asociación, Vasil Kutbarov, es licenciado en Geografía y trabaja en una granja de porcino. Le ocurre como a otros compatriotas que ocupan sectores productivos nada atractivos para los españoles: la construcción y el metal (talleres), en el caso de los varones. Las mujeres suelen trabajar en la hostelería, el servicio doméstico o el comercio.
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Vasil Kutbarov lee el periódico en su locutorio |
Vasil cuenta que tras la caída del muro de Berlín en el año 1989 y el desmantelamiento del comunismo la economía búlgara entró en recesión: “Cerraron fábricas; comenzó a faltar trabajo y se hizo imposible sobrevivir”, apunta Dinko Velithrov, miembros de la junta directiva
Uno de los objetivos de esta asociación, además de la integración de los búlgaros en la sociedad aragonesa, es “transmitir nuestra cultura y tradiciones, como los bailes”, explica el presidente. De hecho, el pasado año este colectivo de búlgaros ofreció tres actuaciones de baile y música en las fiestas patronales de Tauste, la más reciente en un festival benéfico organizado por la entidad católica Cáritas el pasado 18 de diciembre.
Tanto Vasil como Dinko quieren transmitir a la sociedad aragonesa que “la pobreza; es decir, la falta de trabajo nos ha traído a España, pero no porque no tengamos una preparación”.
A Tauste llega el periódico de tirada nacional que se edita en España, Nueva Palabra. Los artículos de esta cabecera se publican en búlgaro y en castellano “con la idea de que los españoles lean nuestras noticias e incluso que ellos mismos nos manden información de interés sobre ofertas de trabajo”.
Desconocimiento de Bulgaria
Vasil y Dinko explican que “en Bulgaria es la educación obligatoria llega hasta lo que en España es el Bachillerato”. Esto explicaría el hecho de que “búlgaros con titulación universitaria trabajen en granjas. En Tauste un matrimonio que son médicos trabajan en una”.
Ambos lamentan que “haya españoles que no sepan localizar Bulgaria en un mapa”. Otro de los “descubrimientos” que comentan en sus tertulias con taustanos de origen es el hecho de que “el inventor del ordenador fue Jhon Atanaso, un búlgaro establecido en EEUU”.