La granada de ETA sólo ha ocasionado un agujero en un campo de tierra
Zaragoza.- La granada lanzada por ETA contra el aeropuerto de Zaragoza sólo ha ocasionado un agujero de medio metro en una zona de tierra, cerca ya de la valla perimetral. El delegado del Gobierno en Aragón, Javier Fernández, ha comunicado el hallazgo del punto de impacto sobre las 18.00 horas de este viernes.
Javier Fernández ha destacado la ausencia total de daños materiales, aunque ha asegurado que el artefacto “clarísimamente” iba destinado contra el aeropuerto civil, y no contra las instalaciones militares vecinas; sin embargo, ha afirmado que no se puede señalar si el objetivo de los terroristas era causar daños importantes, y que tampoco se sabe el tipo ni cantidad de explosivo, aunque ha insistido, como testigo de la explosión, en que le ha parecido “pequeña”.
Según ha afirmado el delegado del Gobierno, “no podemos saber si pretendía hacer daño o el impacto de la prensa; lo cierto es que es una banda terrorista; unas veces pega tiros, otras pone bombas, y lo que hay que hacer es estar alerta”.
Sin embargo, Javier Fernández ha recalcado que no ha existido riesgo en ningún momento, “salvo para los desactivadores, ya que a las doce menos cinco “no quedaba nadie” en el aeropuerto y la granada no ha explotado hasta las 12.03; Fernández ha negado así las declaraciones de afectados que aseguran haber salido más tarde, y que ha imputado “al nerviosismo”.
Comando itinerante
El delegado ha explicado que los tubos utilizados para lanzar los proyectiles estaban conectados a temporizadores “de largo espectro”, por lo que podían llevar varios días colocados; aunque ha rehusado dar más datos, por seguridad.
Los responsables de la Guardia Civil y la Policía Nacional, el general Antonio Fernández y el comisario Lorencio Lorente, han explicado que los lanzadores se habían colocado en un campo de matorrales y hierba alta, junto a un camino público, y que no llamaban la atención, aunque se ha señalado que no estaban muy escondidos.
Sendos equipos de la Guardia Civil y la Policía Nacional han trabajado conjuntamente en la desactivación, que el general Fernández ha señalado que no ha revestido complicaciones especiales, aunque ha recalcado que es un trabajo que requiere tiempo, “porque son asesinos y no nos podemos fiar”.
Fernández ha señalado que se ha realizado una “batida importantísima”, y que se ha comprobado “todo lo humanamente posible” que no existen más artefactos
Sobre la autoría del atentado, el delegado del Gobierno ha asegurado que se cree que ETA no dispone de ninguna infraestructura fija en Zaragoza, sino que es obra de una o varias personas “que se desplazan, hacen la fechoría y salen hacia otro sitio”. Según ha señalado también “poner un lanzagranadas no lo hace cualquiera; así que no creemos que sea el primer novato que tengan por allí”.
Tanto el delegado como los responsables policiales han asegurado que la situación es de total normalidad, y que aunque se han puesto en marcha los “mecanismos habituales”, se trata de “actuaciones que nadie va a ver”.
Javier Fernández también ha destacado que el atentado no ha motivado “ninguna alteración importante”, y sólo ha producido un retraso en la bajada a tierra de un avión procedente de Londres, que han debido permanecer en la base militar durante poco más de dos horas, y el retorno a esta ciudad del mismo avión.
Sobre cómo puede afectar este atentado a una posible negociación con la banda terrorista, Fernández ha señalado: “Es evidente que ETA no ha abandonado las armas, por lo tanto no está sucediendo nada”.