Zaragoza.- Hasta 453 empleos fueron obtenidos en 2016 por la Fundación Disminuidos Físicos de Aragón, DFA, para personas que sufren algún tipo de discapacidad. En conjunto, fueron casi 2.000 personas atendidas con las que se trabajaron 1.200 tutorías individualizadas. En lo que va de año, ya se han derivado 1.000 personas a ofertas de empleo de las cuales 76 son contratos indefinidos.
Se trata de datos "muy positivos" para la presidenta de la Fundación, Marta Valencia, quien asegura que siguen trabajando para que las ofertas lleguen a todo el territorio y a mayor rango de edades. Para ello, DFA ha firmado, un año más, un convenio de colaboración con la Obra Social de Ibercaja. Con un valor de 50.000 euros, el acuerdo supone el mantenimiento de una agencia de colocación que consigue una media de 400 contratos para personas con discapacidad al año.
Según el jefe responsable de la Obra Social de Ibercaja, Juan Carlos Sánchez, "el programa para nosotros es magnífico. Todo lo que hacemos en la Obra Social está destinado a cubrir necesidades, pero hay programas que realmente encajan o se alinean perfectamente con tus objetivos, y este de la agencia de la colocación es uno de ellos, porque uno de nuestros objetivos es mejorar la empleabilidad", comenta Sánchez.
Concretamente, los datos de la campaña de 2016 muestran que un 56% de los solicitantes eran hombres, mientras que un 43% eran mujeres. Por edades, el 48% fueron personas mayores de 45 años y el 14% eran menores de 30 años.
Si se analiza el nivel de estudios, un 50% contaba con estudios primarios, un 29% habían estudiado Bachillerato o Ciclos Formativos, un 10% contaba con estudios universitarios, y algo más del 8% tenía estudios de Secundaria.
Del total, 79% estaban en desempleo y un 20% en activo pero por mejora de empleo, siendo un 33% las personas que necesitaban una reorientación profesional. En cuanto a la discapacidad, un 72% eran personas con discapacidad física y el 23% tenía una pluridiscapacidad.
En conjunto, "tenemos un volumen cada vez más alto de trabajo, porque son las dos vertientes: personas con discapacidad o con dificultades de inserción y empresas. Las empresas cada vez somos más proactivos, no esperamos solo a que vengan, cada vez llegan mas ofertas de empleo desde las empresas para buscar a trabajadores con discapacidad porque se ha ido informado de que podemos trabajar", explica Valencia.
Por ello, DFA está trabajando en el desarrollo de una aplicación móvil, la primera para personas con discapacidad que busquen una inserción laboral. Según Valencia, esta app nace con el objetivo de que la Fundación llegue al máximo número de personas posible, especialmente del mundo rural. Aunque por el momento se está desarrollando, la directora ha avanzado que contará con tres apartados: uno dedicado a usuarios, otro a empresas y otro a entidades sociales. DFA espera que la app esté en funcionamiento dentro de un año.