El fuego sigue activo en Loarre y lleva arrasadas cerca de 4.000 hectáreas

En Loarre-Riglos, el fuego se expande hacia el este (Loarre) y hacia el sureste (en dirección Ayerbe). Mientras, el incendio de Bernués sigue activo y las hectáreas devastadas en esta zona oscense ascienden a 330. Las autoridades aragonesas confían en que el fuego pueda ser controlado durante la jornada de hoy. La DGA no ha podido valorar, hasta el momento, las consecuencias sobre el medio animal y el patrimonio artístico que las llamas están dejando a su paso.
Zaragoza.- Se calcula que en Aragón han ardido hasta ahora cerca de 4.410 hectáreas en los tres incendios más importantes que han azotado a la Comunidad esta semana (Villanueva de Huerva, Bernués y Loarre-Riglos). La mayor preocupación de las autoridades se centra en este último punto, en el que el fuego avanza en dirección este –hacia Loarre- y en dirección sureste, Concilio-Ayerbe. En esta zona no se han producido desalojos masivos esta noche, a pesar de que algunos vecinos de Sarsamarcuello han pedido voluntariamente ser evacuados sobre las 5,00 horas de la madrugada.

Mientras, en Bernués (Huesca) las hectáreas devastadas son ya 330 –265 en La Carrosa y 40 en Leres-. Ambos focos siguen activos y en la zona trabajan, en estos momentos, cinco cuadrillas forestales, un avión de carga en tierra con base en Reus (Tarragona), dos helicópteros con base en San Blas y Andorra (Teruel) y dos camiones motobomba del Gobierno de Aragón.

El consejero de Medio Ambiente, Víctor Longás, ha aportando estos datos durante su comparecencia, esta mañana, ante los medios de comunicación. Longás ha mostrado su confianza en que los frentes abiertos en Aragón puedan ser controlados a lo largo de esta jornada “si se mantienen –ha dicho- los medios y las previsiones meteorológicas”. En este sentido, el director de Medio Natural, Carlos Ontañón, ha anunciado que el parte prevé temperaturas relativamente más bajas que las registradas ayer y vientos de componente noroeste que podrían soplar con una intensidad aproximada de entre 20 y 30 kilómetros por hora.

La superficie devastada en Loarre-Riglos asciende ya a entre 3.500 y 4.000 hectáreas de monte bajo y pinar. De ellas, el 70% es de titularidad pública o consorciada. El Gobierno de Aragón no ha podido valorar, hasta el momento, las consecuencias sobre el medio animal y el patrimonio artístico que las llamas están dejando a su paso por la Hoya de Huesca, aunque sí es seguro que la ermita de Linás de Marcuello ha sufrido daños irreparables.

Víctor Longás ha adelantado que la catástrofe en el sur de esta comarca –a partir de los Mallos de Riglos- podría paliarse en el plazo de entre cinco o seis años, tiempo suficiente para que se regenere la zona. Mientras, en la vertiente norte de esta área podría empezar a trabajarse dentro de dos años para intentar repoblar el pino silvestre.

EN LOARRE PRÁCTICAMENTE NO HABÍA CORTAFUEGOS

El director de Medio Natural ha explicado que en la zona de Loarre-Riglos prácticamente no existían infraestructuras de cortafuegos que hayan facilitado las labores de extinción que se llevan a cabo desde que el miércoles se declarara el incendio en la comarca.

En este sentido, el consejero ha hecho hincapié en la necesidad de que, una vez estén controlados los focos activos, se comience a trabajar en Aragón con el Plan de Acción Forestal y Biodiversidad, que el Departamento presentó la semana pasada. Este documento prevé una inversión de 50.000 millones de pesetas entre los años 2002 y 2006 y con él se trabajará, entre otros aspectos, “en las labores de prevención que permitan atajar el fuego con mayor rapidez”, según ha señalado Longás.

En el incendio de Loarre-Riglos trabajan, durante la jornada de hoy, diez cuadrillas forestales, tres hidroaviones, dos avionetas de carga en tierra con base en Monflorite (Huesca), dos helicópteros con base en Boltaña (Huesca) y Ejea (Zaragoza), un avión de reconocimiento procedente de Madrid, tres brif, un helicóptero de urgencias del 112, tres motobombas, dos buldózer, cuatro camiones de bomberos, cuatro autobombas, efectivos de la Guardia Civil, así como vehículos de apoyo logístico y comunicaciones.