Fran Luján, instagramer: “Soy el disfrutón número 1 de Zaragoza”
De Utrillas y de Zaragoza, donde vive desde hace 26 años. Fran Luján se define como instagramer y creador de contenidos foodie, y esto es, como si fuera el maquinista del tren minero de su oriundo pueblo, recorrer bares y restaurantes recomendando sus exquisiteces y maravillas a quienes siguen sus cuentas.
De ello ha hecho además su oficio, Luján es community manager de prácticamente todos los negocios que se pueden descubrir a través de @franlujanzgz. También hay mucho de su livestyle propio, contenidos que pueden abrumarte y provocar envidia a partes iguales. No para quieto, por algo es el disfrutón número 1 de Zaragoza.
PREGUNTA.- ¿Instagram o TikTok?
RESPUESTA.- Instagram, soy instagramer, llegué viejo a TiktTok, tengo 43 años (bromea).
P.- ¿Qué podemos encontrar en tu perfil?
R.- Soy creador de contenido foodie, así que mi perfil es básicamente gastronomía, pero también cachondeito, mezclo una cosa con otra e intento que sea siempre en clave de humor. Soy el disfrutón número 1 de Zaragoza.
Muchos piensan que esto es comprarse un foco de 3 euros y grabar a lo loco
P.- ¿Cómo defines tu estilo o enfoque en redes sociales?
R.- Intento tener un estilo muy cuidado, no publico nada que no haya editado bien. Ahora todo el mundo quiere ser influencer y muchos piensan que esto es comprarse un foco de 3 euros y grabar que se va a almorzar, así a lo loco.
P.- ¿Cuál fue el punto de partida? ¿Qué pretendíais cuando creaste tu red social y qué pretendes ahora?
R.- Empecé en 2012, pero a nivel pro en 2016. Todo viene de un blog que tuve llamado Zaragoza Comilón. Era muy cocinillas, venían mis amigos a casa y flipaban porque además yo les ponía a mis comensales bajo plato, copa de cristal y servilleta de tela ¡con 18 años! o un camino de mesa. Ellos me impulsaron a la creación de aquel blog y más tarde creé una cuenta de Instagram para publicar y promocionarlo.
Comprobé que si recomendaba un plato tenía 100 me gustas y si salía yo, 1.000. Fue surrealista
P.- Pero tu Instagram no es un blog, tú sales en escena…
R.- Sí, al final me reclamaron salir, y comprobé que si recomendaba un plato tenía 100 me gustas y si salía yo, 1.000. Así que ¡imagínate cómo fue!, que yo no tengo fotos ni de la juventud, meter mi cara en todo, fue surrealista y lo sigue siendo. Pero, si me escriben incluso guapo es que a alguien gusto.
P.- ¿Ha cambiado el objetivo Fran Luján?
R.- No, sigue siendo promocionar la gastro aragonesa, promocionar todo lo que me gusta y tengo acceso. Y otra intención es ser embajador de mis clientes. Soy community, les gestiono las redes sociales y, por supuesto, les hago hueco en mi Instagram.
Vivir 100% de las redes sociales es muy difícil
P.- ¿Se puede vivir de ser foodie?
R.- Yo vivo de Instagram porque es mi herramienta de trabajo, pero si no fuera community manager vivir 100% de las redes sociales es muy difícil y más en Zaragoza.
P.- Entonces, ¿limita lo de ser influencer en Zaragoza?
R.- Mi cuenta es @franlujanzgz y me planteé quitar lo de “zgz”, pero luego pensé: si el 95% de mis colaboraciones son de Zaragoza, ¿para qué quiero un perfil a nivel nacional?
Pre pandemia hacía muchas cosas en Instagram a nivel remunerado y podría haber vivido de ello, pero en pandemia se paró todo porque me daba pena cobrar con todas las dificultades por las que pasó la hostelería, había que arrimar el hombro.
P.- 23.000 seguidores, ¿cómo has conseguido llegar?
R.- Ahora estoy muy estancado, pero como te digo, tengo seguidores de aquí, muy fieles. Y luego, creo que fui muy pionero, se me reconoce mucho a nivel de marcas.
P.- ¿Cómo planificas y gestionas tus publicaciones? ¿Cada cuánto publicas en tu cuenta de @franlujanzgz?
R.- Ya no lo hago a nivel profesional, no publico todos los días. Ahora me debo a mis clientes y mi cuenta es la última cada día a la que le doy “de comer”. En el último mes, 8 veces y eso se nota mucho.
Si no cundes es que no estás vivo
P.- ¿Dónde ha estado en el último mes Fran Luján? Porque aquello de Zaragoza Comilón ahora se ha transformado en Zaragoza Disfrutón, no paras…
R.- Ahora se junta lo que hago para mis clientes con mi vida personal y parece que esté todo el día fuera, pero igual son cosas que grabé hace seis días. De todos modos, si no cundes es que no estás vivo.
P.- ¿Cuál ha sido la última colaboración que has hecho?
R.- Lo último que he hecho es una colaboración a nivel nacional de Aragón Alimentos. Me llamaron de Madrid.
P.- ¿Recuerdas la primera?
R.- Recuerdo que no tenía muchos seguidores: 8 o 10 mil, pero son seguidores muy reales y eso es lo interesante. Ahora hay quien tiene 200.000 seguidores y no les llaman ni ganan porque los tienen sin publicar. Yo paso de trucos de la China y la gente prefiere cada vez más a los microinfluencers auténticos.
P.- ¿Pesa el título a mejor Difusión Gastronómica en RRSS?
R.- Fue en 2023 y me hizo muchísima ilusión, fue el culmen de mi carrera, que la Asociación de Cocineros de Aragón te dé ese título… Yo me lo tomé como un Oscar.
Que la Asociación de Cocineros de Aragón te dé el título a mejor Difusión Gastronómica en RRSS, yo me lo tomé como un Oscar
P.- ¿A qué restaurante te gustaría ir?
R.- Al Disfrutar de Barcelona porque es el mejor restaurante del mundo, pero cuesta unos 1.000 euros comer entonces, tendré que seguir haciendo muchas cosas en Instagram para poder pagármelo.
P.- ¿Y un restaurante de aquí? ¿Te mojas?
R.- Tengo muchos clientes hosteleros y no puedo decir si quiero más a papá o a mamá.
P.- Entonces, ¿cuál es el nivel de la hostelería de Zaragoza?
R.- Altísimo, muy alto. La definiría como tradición renovada, mucho producto muy bueno y muy contemporáneo todo. Borraja y migas con recetas super actuales con mango.
Hay que ir a los barrios porque hay sitios muy buenos
P.- ¿Zaragoza es mucho más que El Tubo?
R.- Por supuesto, hay que ir a los barrios porque hay sitios muy buenos. Por ejemplo, “Gente Rara” en el barrio Jesús es un restaurante nacido en un garaje y al año poco con una estrella Michelin, hay que salir del centro.
P.- ¿Cuál es tu plato favorito?
R.- Me gusta mucho la pasta por eso estoy tan gordo (ríe).
P.- ¿Qué significa tener impacto en redes sociales?
R.- No le pongo número, antes me obsesionaba, si no tenía el impacto que quería quitaba la publicación, pero veía que me iba a costar la salud. Entonces, Instagram permitió que se quitaran los me gustas, y lo hice, fue mi salvación. Si ves que los tiene es porque es una colaboración, ¡para qué voy a sufrir!
P.- ¿Tienes alguna manía al trabajar?
R.- Me gusta trabajar solo, antes trabajaba con mucha gente en un departamento con ciento y pico personas y soy acuario, soy muy sociable, pero en lo mío, yo solo. La gente me ha dicho que crezca y me monte mi agencia, pero no me gustaría ir detrás de cuatro personas a ver si lo hacen bien o mal.