Flotar sin esfuerzo, como si el cuerpo desafiará la gravedad, es una de las sensaciones más sorprendentes que se pueden experimentar. Esto es precisamente lo que ocurre en el Mar Muerto, un lago salado situado entre Israel y Jordania, famoso por su altísima concentración de sal, que multiplica por diez la del agua del mar. Esa densidad convierte el cuerpo humano en un corcho: flotar se vuelve inevitable.
Lo que pocos imaginan es que algo parecido puede vivirse sin salir de Aragón, concretamente en Naval, una pequeña localidad del Somontano oscense, situada a 6. Allí se encuentra un complejo único de piscinas de agua salada que, por la alta concentración de minerales en sus aguas, reproduce fielmente esa misma sensación de ingravidez. Un baño en el salinar de Naval es más que un chapuzón: es una experiencia de relajación profunda y bienestar terapéutico.
Además, el entorno natural y patrimonial, junto a siglos de tradición alfarera y salinera, hacen de este rincón aragonés un lugar perfecto para desconectar, cuidarse y reconectar con la historia.
- UN COMPLEJO DE CINCO PISCINAS EN PLENO SOMONTANO
- HISTORIA DE LA LOCALIDAD SALINERA
- LA FLOR DE SAL DE NAVAL, UN PRODUCTO GOURMET
- ALFARERÍA, CASERÍO Y PATRIMONIO EN NAVAL
- CÓMO LLEGAR AL SALINAR DE NAVAL
UN COMPLEJO DE CINCO PISCINAS EN PLENO SOMONTANO
El Salinar de Naval está formado por cinco piscinas de agua salada al aire libre, rodeadas de hamacas, jaimas y zonas de sombra. Aquí el baño es mucho más que refrescarse: la alta concentración de sal permite flotar sin esfuerzo, liberando tensiones musculares y activando la circulación. Las aguas están especialmente indicadas para aliviar dolencias del aparato locomotor, problemas de estrés, insomnio o afecciones dermatológicas.
La experiencia incluye además un restaurante, un merendero y visitas guiadas para descubrir el proceso artesanal de producción de sal, que sigue activo en Naval desde hace siglos.
HISTORIA DE LA LOCALIDAD SALINERA
La primera referencia que se conoce sobre la actividad salinera en Naval data del año 1094 con Micer de Sousa. Durante la Edad Media, la sal se convirtió en el producto de comercio más importante y, conscientes de su importancia, señores feudales y monarcas no tardaron en imponer grandes impuestos de cara a su comercialización.
El 18 de junio de 1274 es una de las fechas clave en la historia de Naval, ya que ese día se firmó en Huesca el Privilegio de Monopolio por el cual la sal de esa villa pasó a ser la única que se podía adquirir en un amplio territorio. El estanco de la sal llegó a ser el más importante de la Corona, no solo de la aragonesa sino también de la española. Una importancia económica comparable al poder de la gasolina desde la segunda mitad del siglo XX. Además de por el salinar, un merendero y un restaurante, este curioso lugar cuenta con una tradición ancestral alfarera.
LA FLOR DE SAL DE NAVAL, UN PRODUCTO GOURMET
Además de las piscinas, la producción de sal continúa viva en Naval. El proceso sigue siendo artesanal: el agua brota de manantiales salinos, se deposita en pozas, y el calor del verano permite que se evapore formando la llamada flor de sal. Este tipo de sal es especialmente apreciado en gastronomía por su sabor delicado y su riqueza en oligoelementos.
La sal virgen de manantial es otro de los productos que todavía se extrae utilizando las técnicas tradicionales. La sal se somete a un proceso de lavado y se envasa sin añadir conservantes, conservando así todo su sabor.
También se producen sales vírgenes, sin aditivos ni procesos industriales, y sales de baño aromáticas de distintos colores, muy demandadas por sus propiedades relajantes y estéticas.
ALFARERÍA, CASERÍO Y PATRIMONIO EN NAVAL
Además del salinar, Naval destaca por su tradición alfarera, que puede conocerse en el Centro de Interpretación de la Alfarería. Esta artesanía ha sido uno de los motores económicos del municipio junto a la sal desde la Edad Media. El propio caserío del pueblo está considerado uno de los mejor conservados del Somontano, con casonas históricas que dan testimonio de la prosperidad pasada.
Entre los elementos más singulares está el antiguo alfolí, un edificio de grandes dimensiones donde se almacenaba la sal. También se pueden visitar los restos del castillo, la iglesia de Santa María o pasear por sus empinadas calles con vistas al Pirineo.
CÓMO LLEGAR AL SALINAR DE NAVAL
Naval se encuentra a unos 82 kilómetros de Huesca y se accede fácilmente en coche desde Barbastro. Desde Zaragoza se tarda aproximadamente dos horas. El recinto del Salinar abre en temporada de verano, con distintos turnos de acceso, y ofrece venta directa de productos salinos en su tienda.
Es recomendable reservar con antelación, especialmente en fines de semana o durante los meses más cálidos. En su web y redes sociales actualizan horarios, tarifas y actividades complementarias.


