Final feliz tras localizar a Nube, la gata ciega perdida en Zaragoza: “Es una alegría inmensa”

La historia de Nube, una gata perdida en Zaragoza desde el 6 de enero, ha tenido final feliz tras localizarla sana y salva. Foto: AD
La gata ciega desapareció el día de Reyes en Zaragoza y ha sido localizada sana y salva tras casi dos semanas gracias a la ayuda vecinal y voluntarios

La historia de Nube, la gata ciega cuya desaparición mantuvo en vilo a una familia de Zaragoza durante casi dos semanas, ha tenido un final feliz. La felina, perdida desde el día de Reyes en la zona de Parque Hispanidad, ha aparecido sana y salva tras ser localizada en una urbanización cercana, poniendo fin a días de angustia, búsqueda incansable y una movilización que ha acabado dando sus frutos.

Según ha explicado su dueña, Alba, a ARAGÓN DIGITAL, fue una familia de una urbanización próxima la que dio la voz de alarma tras llevar varios días viendo a una gata muy similar. “Nos avisaron de que desde el jueves pasado la veían por allí, así que fuimos corriendo y resultó ser Nube. Estaba muy asustada, pero con paciencia la pudimos coger”, relata. La gata había logrado sobrevivir casi dos semanas fuera de casa pese a su discapacidad visual, algo que la familia califica directamente de “milagro”.

AGRADECIMIENTO A VOLUNTARIOS Y VECINOS

Alba ha querido destacar especialmente la implicación desinteresada de quienes se han volcado en la búsqueda. Entre ellos, Manolo, voluntario de la protectora Zaryhuellas, que acudió varias madrugadas a rastrear la zona, así como su vecina Luisa, que se comprometió “desde el minuto uno”, y su pareja, Alex, que ha ayudado a diario colocando carteles y recorriendo calles. “También a todas las personas del grupo de búsqueda que salían cada día a dar vueltas. Les deseo todo lo mejor, es gente con un corazón muy puro”, subraya.

El estado de Nube ha sorprendido incluso a los veterinarios y a su propia familia. “Está perfecta, limpia, en su peso… nos impresiona lo inteligente que ha sido para sobrevivir dos semanas sin ningún rasguño”, explica Alba, todavía emocionada por el reencuentro. La recompensa de 1.000 euros que se había ofrecido para facilitar su localización ya no será necesaria, aunque la dueña insiste en que “lo importante siempre fue encontrarla”.

La historia ha dejado incluso una sorpresa inesperada. Durante una de las noches de búsqueda, la familia encontró otro gato abandonado, al que han decidido adoptar. “Tenemos un nuevo gatito, lo encontramos de madrugada mientras buscábamos a Nube. Le hemos llamado Kiwi”, cuenta Alba. Dos finales felices entrelazados que cierran una historia que durante días conmovió a Zaragoza y que vuelve a recordar el papel de las mascotas como parte inseparable de muchas familias.