Grañén.- La ilusión ha teñido hoy el cielo monegrino. Lo ha hecho de la mano del Sorteo de Navidad y su número Gordo, el 58.268, que ha dejado en el territorio más de 700 millones repartidos por María Pilar Azagra, lotera y hada madrina que ha sido la primera en conocer la noticia sin apenas acordarse del número. Fortunato, su esposo, apenas contenía las lágrimas y se mostraba nervioso ante el aluvión de medios de comunicación que copaban las puertas de esta pequeña administración.
La lotería tiene nombre propio en esta localidad, al igual que ocurre en Sodeto, Tardienta o Alberuela de Tubo, donde la felicidad ha copado el centro de estos pequeños municipios que han salido a la calle para festejar esta noticia, que llega en un momento duro para los habitantes de Los Monegros.
Es el caso de una familia de Grañén. Las fiestas se iniciaban ya con una buena noticia, la llegada de una nieta que ha venido con un pan debajo del brazo, más de 200.000 euros que servirán para tapar algún que otro agujero, además de permitir a toda la familia el disfrutar de unas vacaciones en Canarias. Unos planes que se propagaban a lo largo de todos los agraciados. Es el caso de un grupo de obreros de una pequeña empresa, casi familiar, en la que tres han sido los ganadores de este premio, que dejaban la obra para unirse a la fiesta tras conocer telefónicamente su suerte.
Precisamente en Grañén ha recibido la noticia otro de los agraciados, José Manuel Penella, que estaba almorzando en el Bar el Galeón cuando ha sabido, de primera mano, que su mujer e hijos sí portaban participaciones de la Asociación de Amas de Casa de Sodeto. “Nos ha tocado el Gordo y nos llevamos un buen pellizco. Nunca nos había tocado nada”, ha explicado el también presidente de UAGA-COAG Aragón que ha resaltado lo repartido que ha estado el premio gracias a las mujeres de Sodeto. “Ha tocado en una zona agrícola con fuertes inversiones en modernización de regadíos y nos vendrá muy bien”. Penella ha destacado que lo primero que ha hecho tras celebrarlo ha sido comprobar en primera persona la suerte que le ha llegado de manos de Pilar.
Pilar Azagra ha sido la reina indiscutible en el día de hoy. Una sensación que hacía días que no repetía tras entregar un premio de varios millones de euros. “Es un alegría inmensa poder dar tantos millones en nuestra administración”, ha explicado la lotera, que apenas ha tenido tiempo de sentarse a lo largo de una mañana intensa cargada de buenas noticias y de visitas inesperadas. Encuentros como la de unos vecinos de Curbe que se han pasado por la administración y allí han descubierto que eran millonarios.
La misma suerte ha corrido un matrimonio, vecinos de Robres, que ya tienen un destino claro para el dinero, cederlo a sus dos hijos que en la actualidad están en paro. Y es que esta noticia cargada de millones oxigenará las cuentas de todos los agraciados. Es el caso de un joven agricultor de Sodeto que nada más enterarse de la noticia ha dejado su tractor en la finca y se ha dirigido a la localidad. “Lo más importante es quitarnos las hipotecas y seguir invirtiendo en nuestras fincas”, apuntaba ese joven que festejaba con su madre una suma más que considerable, 400.000 euros.
Éste no es el único ejemplo, a él se suman muchos otros y partícipes de estos ha sido el alcalde de la localidad, Carlos Sampériz, que emocionado añadía que su pueblo era una fiesta. Un festejo que se ha prolongado hasta pasadas las 15 horas de la tarde y que además ha contado con un rostro muy especial.
Rostro premiado
Se trata de la cara visible de la campaña navideña, José Sala, que llegado desde Mollerussa (Lérida) ha querido compartir este sueño que él mismo inicio en Alagón (Zaragoza). Todo ello a través de un casting que consiguió afrontar no sin cerrarlo con una promesa, visitar la localidad merecedora del Gordo. Hasta Grañén se ha acercado Sala tras más de dos horas de viaje y allí se ha encontrado con una celebración por todo lo alto. Muchos también se han quedado sin premio, una circunstancia que no ha importado demasiado ante la riada de personas que festejaban en la calle el “ya somos millonarios”.
La pequeña localidad de Sodeto se ha volcado con sus vecinas. Gracias a ellas los poco más de 200 habitantes de esta localidad monegrina han salido de pobres como apuntaban los agraciados, todos ellos de origen humilde, que guardarán sus ganancias con el fin de seguir prosperando en sus explotaciones.
La calma llegará mañana cuando todos ellos sean conscientes de un premio, el mejor de su vida, que ha llegado con la crisis y el paro como revulsivo en una zona eminentemente agrícola y ganadera.