Un estudio realizado por AFAMMER evidencia la doble discriminación que sufre la mujer en el medio rural aragonés

AFAMMER ha presentado un estudio sobre la situación de la mujer rural en Aragón, en colaboración con el Departamento de Servicios Sociales y Familia y el IAM. El informe muestra una radiografía descriptiva del medio rural y evidencia las carencias, las necesidades y la doble discriminación de la mujer en este entorno.

Zaragoza.- La Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (AFAMMER) ha presentado este martes, en colaboración con el Instituto Aragonés de la Mujer (IAM) y el Departamento de Servicios Sociales y Familia, un estudio sobre la situación de la mujer rural en Aragón con el objetivo de fomentar la igualdad de oportunidades y facilitar el desarrollo integral del colectivo femenino.

En el estudio, que ha sido desarrollado por la empresa Econet, han participado alrededor de 400 mujeres que han dado a conocer sus opiniones, sus demandas, sus necesidades y sus inquietudes relacionadas con su modo de vida.

Analizar la situación de la mujer rural aragonesa, estudiar los factores contextuales que pueden perjudicar o favorecer ese desarrollo de la mujer aprovechando los recursos existentes, así como eliminar aquellos obstáculos que hacen perdurar algunas de esas desigualdades son algunos de los objetivos de este informe, tal y como ha explicado la directora gerente del IAM, Eva Martínez.

Martínez ha querido destacar también el “correcto” planteamiento del estudio, ya que “además de una parte estadística y objetiva necesaria para este tipo de informes, cuenta con la opinión de las mujeres y las personas que tienen algo que ver o decir sobre el mundo rural”, ha expresado Eva Martínez.

No obstante, la directora gerente del IAM, ha afirmado que este estudio “es solo un primer paso”, ya que a partir de ahora todas las conclusiones que se derivan de él deben servir como marco para la implementación de nuevas acciones, de nuevos planes a corto y medio plazo, y también de un plan más amplio que defina cuál tiene que ser el papel de la mujer rural en Aragón.

En este sentido, la presidenta de AFAMMER, Anabel Lasheras, ha abogado por una gestión más eficaz de los recursos públicos que “ayuden a mejorar la calidad de vida de las familias en el mundo rural porque vivimos en un medio donde no hay medios”, ha manifestado Lasheras.

Deficiencias

Durante la presentación del estudio se ha puesto de manifiesto la necesidad de una mejora tanto en los servicios técnicos, como en los sanitarios y los educativos. Así, Anabel Lasheras ha querido destacar la Sanidad, las comunicaciones deficitarias entre los pueblos y la falta de recursos formativos para las mujeres como los problemas más acuciantes en el medio rural aragonés.

“Sabemos que sufrimos una doble discriminación tanto por ser mujeres como en el ámbito laboral ya que al vivir en el medio rural los ratios se reparten de forma distinta y las decisiones siempre las han tomado los hombres, pero no por ello vamos a dejar de luchar y a pedir lo que creemos que nos merecemos”, ha asegurado Lasheras.

Asimismo, la presidenta de AFAMMER ha querido resaltar la “actitud y la aptitud” tanto del Departamento como del Instituto Aragonés de la Mujer en la realización de este estudio, del que ha dicho que “va a marcar un antes y un después en la historia de las mujeres. Vamos a trabajar desde la asociación para exigir que estas deficiencias se pongan de manifiesto en las instituciones aragonesas y poco a poco vaya siendo una realidad”, ha explicado Anabel Lasheras.

Perfil de la mujer rural

La presidenta de AFAMMER, Anabel Lasheras, ha querido, durante la presentación, esbozar un perfil de la mujer rural aragonesa. Mujeres que tienen ganas, que quieren más oportunidades laborales, que desean cambiar la situación de sus familias y, que además están dispuestas a sacrificarse son las características principales que las definen.

A pesar de la situación, en ocasiones precaria, de la mujer en el mundo rural, el consejero de Servicios Sociales y Familia, Miguel Ferrer, ha destacado que una de las conclusiones del estudio era que la mujer aragonesa consideraba satisfactorio su nivel de vida y que la mayoría no cambiaría el pueblo por la ciudad. “Nosotros, como institución, tenemos la obligación de conocer esta situación y que no fuera una realidad el que las mujeres tuvieran que abandonar el medio rural por no tener posibilidades en su propio territorio”, ha concluido Ferrer.