Entre uvas y chuletón: los zaragozanos ultiman la cena de Nochevieja en el Mercado Central

Han dejado para el último momento los productos frescos y los entrantes, además de las uvas. Foto: Jerome Esteban
Son muchos los que se han acercado al Mercado Central de Zaragoza la mañana del 31 a fin de realizar las últimas compras para esta noche

Aragón se prepara para despedir el año por todo lo alto. Algunos prefieren pasar la Nochevieja con amigos, otros son más de disfrutarla junto a su familia, pero lo que no suele cambiar son las copiosas cenas que abundarán en las mesas de los aragoneses durante esta noche. Entre los platos más repetidos, se encuentran carnes asadas y de pescados a la plancha, a los que solo llegarán aquellos que tengan mejor saque tras los interminables platos de picoteo y los grandes platos de caldo, que calientan gran parte de los hogares en Navidad.

Son muchos los que se han acercado al Mercado Central de Zaragoza la mañana del 31 a fin de ultimar las compras para esta noche. Han dejado para el último momento, principalmente, los productos frescos y algunos de los productos que servirán como entrante, como son los embutidos o algunos encurtidos. No obstante, lo que más sobresale en sus cestas son, como no puede ser de otra forma, las uvas.

PREPARADOS PARA RECIBIR EL AÑO

Algunos las tomarán bajo el calor del hogar, mientras que otros se acercarán a la plaza del Pilar a dar la bienvenida al 2026, “para ver lo que se cuece”. Es el caso de una mujer que pasea por el Mercado Central, que ha venido de Sevilla para pasar la Nochevieja con la familia. “Esta noche vamos a improvisar un poquito. Tomaremos las uvas en la Plaza y después vamos a ir por el centro a ver lo que encontramos”, explica.

El mismo plan lleva otra mujer, que asegura que después de cenar irá a la plaza del Pilar, eso sí, junto a su familia, “que es lo importante”. Las uvas, añade, las tomarán en casa, “aunque tenemos ganas de recibir el año fuera”.

Aunque el Mercado está lleno de personas que se han arriesgado a esperar hasta el último momento para terminar sus compras, otros acuden con la tranquilidad de que sólo tienen que recoger lo que ya han encargado días atrás. Así lo ha hecho una pareja que ha aprovechado la mañana para recoger las carnes que protagonizarán tanto la cena de Nochevieja como la comida de Año nuevo. “Para hoy tenemos chuletón, y para mañana vamos a hacer ternasco, como no puede ser de otra manera”, cuenta la mujer.

Con las bolsas cargadas y el reloj ya marcando la cuenta atrás, Zaragoza vive una de esas mañanas que huelen a celebración y a despedida. El Mercado Central apura sus últimas ventas entre prisas, encargos y uvas que pasan de mano en mano como un pequeño ritual repetido cada 31 de diciembre. Y mientras unos ya imaginan el brindis en casa y otros se preparan para poner rumbo a la plaza del Pilar, la ciudad se acomoda en esa mezcla de nervios e ilusión que trae siempre un año nuevo: la esperanza de que el 2026 llegue con buenos propósitos, salud y motivos de sobra para volver a reunirse alrededor de la mesa.