Una emocionada Corita Viamonte inaugura su calle en Zaragoza
El Teatro Principal acogió su talento cuando solo tenía tres años y cantaba la romanza de “La tabernera del puerto”. Fue cupletista, majorette, la violetera del cierzo, es un icono del talento aragonés y será siempre eterna, ahora más por tener una calle de Zaragoza con su nombre.
La inauguración de esta calle, en el barrio La Jota, ha contado con la presencia de la artista rodeada de amigos, conocidos, fans, representantes de peñas, el sector del taxi, la Asociación Cultural los Sitios, casas regionales, agrupaciones joteras, así como representantes del Ayuntamiento de Zaragoza con quien la protagonista se ha mostrado agradecida por haber pensando en ella para nombrar a la calle. “Soy zaragozana, maña, baturra, aragonesa y española”, ha destacado orgullosa.
En la presentación, amigos de la artista han querido agradecerle y mostrar su orgullo. Al final de los discursos han tomado el testigo las jotas alusivas a Corita y una adaptación de la composición “Los Nardos” de la Revista Musical Las Leandras, cantada coralmente por los amigos de la artista, a la que ha seguido una lluvia de claveles para concluir el acto.
Su faceta cuplé la ha llevado a Nueva York, París y Japón. Al son de “La violetera”, ha ido sembrando éxitos y coronándose como la folclórica que fue, es y será, pues la ciudad que la ha visto crecer ha reconocido sus años de trayectoria con una calle y dos parques en Zaragoza, en Avenida Cataluña, 166.
Su talento ya ha sido reconocido con otros premios y medallas, como la Medalla de Plata de la ciudad de Zaragoza, una placa de honor en la que fue su casa o los Premios “Corita Viamonte”. Internacionalmente, recibió la Medalla Lenin a la mejor cantante extranjera en lo que era la Unión Soviética en 1971.
Ha podido disfrutar en vida de la inauguración de su calle, algo poco habitual. Tras una vida de aplausos y escenarios, la majorette, cabaretista e icono del talento aragonés ha cambiado los focos por la calidez de un café. En Café de Martino, la artista mantiene vivo su espíritu cabaretero entre platos y melodías.