El emblemático Museo de la Tortilla bajará sus persianas y busca el traspaso

El clásico local zaragozano famoso por ofrecer hasta casi treinta tipos de tortilla.
Bajará sus persianas en los próximos meses por jubilación.
photo_camera Bajará sus persianas en los próximos meses por jubilación.

El mítico Museo de la Tortilla, el paraíso para los amantes de la tortilla en todas sus variedades, bajará sus persianas en los próximos meses por jubilación. Antes de que llegue ese inminente momento, su dueño, Luis Navarro, espera encontrar comprador para continuar con su negocio.

Este clásico local, situado en la calle de la Cadena, al final de un estrecho callejón del barrio de la Magdalena, abrió sus puertas hace ya 36 años. Desde ese momento, zaragozanos y visitantes no han dejado de abarrotar cada fin de semana este escondido establecimiento para probar algunos de los sabores de sus tortillas. Y es que en este rústico local, para los que aún no lo conocen, ofrecen hasta casi treinta variedades de tortilla “francesa”.

Su extensa barra expone una gran gama de este producto que va desde las más tradicionales como la de patata o la de calabacín, hasta otras más “especiales” como son la de queso de cabra con cebolla caramelizada, pulpo, berenjena, sesos, bacalao, oreja, ajos tiernos, chorizo picante o la de boletus.

El propietario, quien guarda la esperanza de poder traspasar el Museo de la Tortilla, no ha dejado de reinventarse a lo largo de estas casi cuatro décadas y cada poco tiempo ha ido añadiendo un ingrediente nuevo para sus tortillas, lo que le ha llevado a posicionarse como uno de los locales favoritos de los aragoneses.