Los embalses de la cuenca del Ebro se encuentran al 78,9% de su capacidad
Zaragoza.- Las lluvias continúan aumentando la reserva hídrica de la cuenca. Con un aumento del 3,8% desde la semana pasada, los embalses se sitúan al 78,9% de su capacidad, con un total de 5.842 hectómetros cúbicos.
Los embalses se encuentran muy cerca de alcanzar la cifra de la misma semana del año pasado, cuando estaban al 79,7% de su capacidad con un total de 5.895 hectómetros cúbicos. La reserva se sigue encontrando por encima del promedio de los últimos cinco años, que es de 5.523 hectómetros cúbicos.
El aumento en el río Cinca ha sido uno de los más destacados, con una crecida semanal de 59 hectómetros cúbicos. La margen izquierda del Ebro es la que más ha aumentado, en un 6%, situándose al 74% de su capacidad total. La variación de la margen derecha es del 4,2% y se sitúan al 68,5%. En el eje del Ebro, a pesar de que han disminuido en un 0,8% esta semana, alcanzan ya el 90.9% de su capacidad.
En el caso de la subcuenca del Noguera Ribagorzana que forma parte del sistema de riegos del Canal de Aragón y Cataluña la recuperación ayudará a aliviar la campaña de riegos. Por el momento, en esta cuenca pirenaica no se están realizando vertidos, ya que sus embalses todavía se encuentran por debajo de los niveles esperados.
El resto de los ríos pirenaicos (Aragón, Gállego, Cinca y Segre, con sus afluentes) están viviendo una crecida generalizada y moderada de caudales que en algunos casos conlleva a maniobras de desembalses, ya sea por sus elevadas reservas o por la necesidad de generar un volumen de seguridad o de resguardo para las nuevas crecidas previstas. Los desembalse también se están realizando en el tramo Bajo del Ebro, en el sistema Mequinenza-Ribarroja-Flix.
Estas maniobras se van a adaptando a las necesidades, ya sea por aumento de caudales, por necesidad de laminar parte de una avenida o por circunstancias de explotación. El embalse de Yesa ha permitido la laminación de caudales durante el primer episodio de lluvias registrados ya que al permanecer cerrado hasta el sábado redujo las previsiones de punta en Castejón en unos 250 metros cúbicos por segundo. Actualmente, este embalse del río Aragón está desembalsando 450 metros cúbicos por segundo a la espera de las previsiones sobre un nuevo aumento de los caudales aguas arriba.
Por su parte los embalses del río Gállego, Búbal, La Peña, Ardisa y Sotonera presentan actualmente altos porcentajes de reservas gracias a estas precipitaciones, por lo que desembalsan los mismos caudales que aporta el río. El máximo de caudal que se espera en la desembocadura del Gállego se situará en torno a los 240 metros cúbicos por segundo esta tarde-noche.
En el caso del río Cinca, las aportaciones tanto de su cabecera, como de sus afluentes suponen la necesaria maniobra de desembalse en el sistema Mediano-El Grado que durante esta jornada alcanzará los 500. En la desembocadura del Cinca se espera para esta noche una punta de 700.
Por su parte, Oliana ha realizado vertidos de hasta 600 metros cúbicos por segundo la pasada noche que se han ido reduciendo a lo largo de esta jornada. El desembalse se está recogiendo en su mayor parte en el embalse de Rialb, aguas abajo de Oliana. Rialb es un embalse que todavía no se encuentra en explotación y por ello se están realizando desembalses de entre 50 y 160 metros cúbicos por segundo para combinar su programa de puesta en carga y la laminación de los caudales de avenida en el río.
Por último, los embalses del Bajo Ebro, del sistema Mequinenza-Ribarroja y Flix están realizando desembalses desde este mañana que superan los 1.000 metros cúbicos y que podrán alcanzar los 1.800 a última hora de la tarde. Esta maniobra se plantea para poder hacer frente al aumento de caudales que se prevé tanto en el Eje del Ebro, como en los ríos Cinca y Segre, evitando así daños en el tramo bajo del Ebro.