Un "Día del abuelo" como otro cualquiera

Los padres de familia les piden que cuiden a sus hijos durante el verano, los nietos pequeños les ruegan “cómprame esto o lo otro”, mientras que los adolescentes esperan de ellos la famosa propina. Y es que la figura del abuelo supone una pieza clave afectiva y servicialmente en el plano familiar. Sin embargo, son pocos los aragoneses que saben que este sábado se ha celebrado el Día de los Abuelos.

Zaragoza.- Escasos son los zaragozanos que saben que el 26 de julio se celebra el Día de los Abuelos. Y es que esta festividad, al contrario de otras tan señaladas como el Día de la Madre o el Padre, no se encuentran tan promovidas. Tal es la falta de promoción de este día que ni siquiera los homenajeados abuelos aragoneses lo conocían. “No tenía ni idea de que se celebrara el Día del Abuelo”, ha comentado sorprendida Consuelo Pérez, una jubilada asidua al centro de pensionistas del Boterón. “¡Yo sí que lo sabía! Lo acabo de leer en el periódico!”, decía Pilar Fabra, su compañera de charlas en el centro.

Y es que este día -de reciente creación- apenas tiene eco en Aragón, y son muy pocas las celebraciones dedicadas a este importante colectivo de los abuelos. “Aquí hoy no se celebra nada en el centro; la verdad es que es un día más, un día normal". "No por ser el Día del Abuelo comemos con nuestras familias o hacemos fiestas", han explicado Pilar y Consuelo. “Hoy nos dedicaremos a leer el periódico, charlar y comer, que se come muy bien”, han dicho entre risas. “Yo sí que estoy con mi familia muchas veces, pero no especialmente este día. Eso sí, participo en muchas actividades, especialmente en los viajes”, ha explicado José Fallado, un pensionista que también acude al Hogar del Boterón para leer el periódico y quedarse allí a comer.

CADA VEZ MÁS PRESENTES

Pero también hay gente que sí es consciente de esta celebración, por ello se han preparado diversas actividades para los mayores aragoneses en Juslibol, donde se han organizado conferencias sobre los abuelos y las circunstancias que les rodean, y en donde expertos en geriatría han resuelto las inquietudes de los asistentes.

Y es que la figura del abuelo resulta básica en el ámbito familiar. Así lo demuestran cada verano cuando los padres trabajan y no pueden cuidar de los niños, ofreciéndose como voluntarios en la tarea de “niñeras temporales”, y en donde ocupan más de cinco horas cuidando a sus nietos, según atestiguan las estadísticas más recientes.

También en el plano judicial se encuentran cada vez más tenidos en cuenta, puesto que acaba de aprobarse una nueva ley del Código Civil a través de la cual se establece el derecho de los abuelos a visitar a los nietos en caso de ruptura matrimonial, tanto si hay acuerdo o no por las partes, con el fin de reforzar la relación ente abuelos y nietos.

Y es que la figura del abuelo en una familia resulta básica por el cariño y afecto que aportan a todos sus miembros; ahora sólo queda que en este día nosotros también se lo demostremos.