Zaragoza.- El cura de Borja, Florencio Garcés, ha sido detenido este viernes como supuesto autor de un delito económico. Fuentes de la investigación indican que la estafa podría elevarse a 200.000 euros.
La casa parroquial ya ha sido registrada por la Guardia Civil y los agentes se han llevado varios dispositivos informáticos y documentos. La detención se ha producido sobre las 14.00 horas y pasará a disposición judicial en Tarazona.
El alcalde del municipio zaragozano, Francisco Arilla, ha explicado que la Guardia Civil le ha llamado por la mañana informándole de la detención. Sin embargo, ha matizado que no le han podido comentar nada más porque era una investigación bajo secreto de sumario.
La vinculación del delito con la recaudación del Ecce Homo ha sido la primera hipótesis, pero la Fundación Sancti Spiritus lo ha desmentido rotundamente. Arilla también es el presidente de la Fundación y ha reiterado que Garcés no gestiona los fondos del famoso cuadro.
“Se está mezclando una cosa con otra”, ha señalado el alcalde, ya que el párroco de Borja no “tiene nada que ver” con la Iglesia donde está el Ecce Homo. Ésta se localiza a cinco kilómetros del municipio y es propiedad de la Fundación benéfica. “Cuentas de lo que es el Ecce Homo y de todo lo referente a esta fundación están en conocimiento del patronato”, ha añadido.
Asimismo, la vicepresidenta de la Fundación y concejal de Educación, Ana Echeve, se ha mostrado “enfadadísima” con la vinculación y ha mostrado su sorpresa ante la detención de Florencio Garcés, del que ha dicho era “buena personas.
Una sorpresa que comparten los vecinos de la localidad. Todos se han mostrado muy preocupados y han valorado la bondad del párroco. “Algo pasa, porque no me lo creo, porque este hombre ha sido una maravilla para Borja”, ha señalado una mujer.
El alcalde ha asegurado que se muestran “estupefactos” y que existe mucho malestar en Borja. “No sabemos a santo de qué ha venido esta detención”, ha apostillado. Además, ha comentado que él cree que no ha hecho nada “y si lo ha hecho ha sido por una amenaza o de chantaje, pero no por él mismo”.
Por su parte, el Arzobispado de Tarazona ha mostrado su sorpresa y estupor ante la detención. Además del deseo de tener lo antes posible un conocimiento preciso de las acusaciones. Por esto, han pedido que durante todo el proceso se mantenga la presunción de inocencia de Florencio Garcés.
Asimismo, también han mostrado la confianza “absoluta” en el buen hacer de los jueces y el ministerio fiscal y han asegurado que están a disposición para colaborar con la Justicia en el esclarecimiento de los hechos que se le imputen.
Por último, el obispo de Tarazona se ha reservado cauterlamente la aplicación de las normas canónicas correspondientes.