Giro de guion inesperado en el conocido ya como el nuevo Ecce Homo de Latre. Durante los últimos días se ha viralizado la pintada de la cara del empresario Eduardo Lacasta como rostro de San Matías en la entrada de la iglesia de Latre (Alto Gállego, Huesca). Ahora, esta pintura ha desaparecido sin explicación ni autoría todavía reconocida y ha sido sustituida por lo que parece la cara del santo.
Los hechos han tenido lugar a lo largo del mediodía de este viernes, entre las 14.00 y las 15.00 horas, tal y como ha podido comprobar ARAGON DIGITAL in situ desde la parroquia altoaragonesa. El santo, desde entonces, ya luce con otro aspecto bien distinto al que mostraba en las últimas horas. "Da la sensación de que han colocado una pegatina encima. Estoy incrédulo. Esta mañana hemos estado aquí mismo con vosotros", ha concretado a este medio el teniente alcalde de Caldearenas (municipio al que pertenece Latre), José Ignacio Ubieto. "Alguien ha tenido que venir y hacerlo. No podemos hablar de milagros", ha continuado entre risas el edil del municipio altoaragonés.
Las primeras teorías apuntan entre los vecinos del entorno a que el autor de esta nueva pintura podría haber sido enviado por el propio Lacasta para enmendar la faena. Según se ha explicado en Latre a este periódico, durante el día se ha visto una furgoneta blanca no habitual en el municipio y se considera que ahí podría estar el quid de la cuestión. Cabe destacar que en este municipio apenas viven media docena de personas durante el invierno y que los vecinos se conocen todos entre sí.
EL CONTEXTO
Eduardo Lacasta, condenado por fraude de más de 25 millones de euros por la justicia aragonesa, ha llevado a cabo durante los últimos meses un mecenazgo para incluir en la entrada de esta parroquia de origen románica las mencionadas pinturas. Anteriormente, tal y como manifiestan en Caldearenas desde el Consistorio de Caldearenas, Lascasta ya financió la reconstrucción de la lonja de la iglesia que permanecía muy deteriorada.
Eso sí, ha sido en las últimas semanas cuando el conflicto surgió al ver que Lacasta decidió culminar la actuación -para la cual tampoco tenía permiso del Obispado de Jaca al que pertenece la iglesia- incluyendo su rostro como el del santo San Matías como detalle final.
Este matiz no ha sentado bien en Latre ni en su entorno. Hasta el momento los vecinos ya han mostrado su sorpresa y un fuerte rechazo ante el acontecimiento, que se ha dado a conocer a nivel nacional durante los últimos días. “Creemos que es de muy mal gusto”; “Este señor de Santo no tiene nada”; “Cada uno tendrá su opinión pero con su dinero cada uno que haga lo que considere”, han explicado a este diario desde el entorno del pueblo.
Aún con todo, la realidad es que ahora la cara de Lacasta ha desaparecido del pórtico de la iglesia. Es para algunos ya "El Milagro" de Latre.
