Desalojadas 200 personas tras el incendio de un garaje en Zaragoza

Doscientas personas han sido desalojadas esta madrugada de varios edificios del andador Alberto Albericio y la calle Pascual Albero Buricio, al incendiarse el garaje de los inmuebles, lo que produjo una intensa columna de humo. Los Bomberos consiguieron controlar las llamas y no se produjeron daños personales.

Zaragoza.- Los Bomberos de Zaragoza han desalojado esta madrugada a 200 vecinos de los números 21, 23 y 25 del andador Alberto Albericio y del 18 y 20 de la calle Pascual Albero Buricio, en el entorno del parque Bruil, tras el incendio que se ha producido en el garaje de estos inmuebles, que ha calcinado cuatro coches, ha dañado a otros seis, y ha generado una fuerte columna de humo que se ha expandido por los edificios a través de las cajas de las escaleras y de las rejillas de ventilación.

La alarma del fuego llegó a la centralita de la Policía Nacional que transmitió el aviso a los Bomberos, quienes desplazaron a la zona ocho vehículos y 40 profesionales. También acudieron a la zona cinco coches de la Policía Nacional y ocho de la Policía Local, a cuyo frente se encontraba el jefe de servicio y el intendente principal de Tráfico.

El fuego se localizó en el garaje de los edificios y provocó una densa humareda que se transmitió a los pisos con rapidez (especialmente a los correspondientes al número 25 del Andador Albericio), ya que las puertas cortafuegos de estas dependencias, que sirven para sectorizar el fuego y evitar su expansión, estaban abiertas y sujetas con cuñas.

La situación obligó a los Bomberos a desalojar los inmuebles para evitar que se produjeran intoxicaciones entre los vecinos. Algunos de ellos bajaron a la calle por sus propios medios, otros fueron rescatados en las cestas de evacuación. Una enfermera se encargó de sacar del edificio a un bebé de cuatro semanas al que envolvió en una manta de calor para que no le afectara el traslado. Los evacuados, entre los que abundaban los niños, fueron trasladados al polideportivo Alberto Maestro en los coches de la Policía Local. Allí, Cruz Roja les ofreció mantas. El hospital de campaña de esta organización estuvo preparado para su instalación, aunque finalmente no se precisó, ya que pese a la aparatosidad del siniestro no se produjeron heridos.

Los Bomberos pasaron planta por planta y puerta por puerta para asegurar que no quedaba ninguna persona sin desalojar en los pisos. Sólo algunas familias que viven en los pisos más altos y en los que no había afecciones por humo pudieron permanecer en sus casas.

Desde que se desató el fuego estuvo presente en la zona siniestrada el concejal de Bomberos, Laureano Garín, que se encargó de coordinar las actuaciones y de informar puntualmente y tranquilizar a los presidentes de las comunidades de vecinos.

A medida que transcurrió la noche y que se controló el fuego y el humo se permitió el regreso a sus casas a las familias afectadas. Esta operación se realizó escalonadamente y siempre con la compañía de los bomberos, que constataban que no había ningún problema en las plantas.

Las llamas que se registraron en la planta de los garajes calcinaron completamente cuatro coches. Además, otros seis vehículos han sufrido daños por las altas temperaturas que se alcanzaron en la zona de estacionamiento. Asimismo, han sufrido graves daños las bajantes de las tuberías de PVC, que se han fundido, y la instalación eléctrica de los garajes.

A las 5.55 horas regresaba el último coche de bomberos a su parque, mientras la Policía Científica proseguía con su trabajo.

A las 6.01 horas, los bomberos volvieron a movilizarse para sofocar un incendio en la calle Mártires de Simancas, donde un dormitorio de un piso ardía por los cuatro costados.