Zaragoza.- Un total de 16 personas que vivían en el número 15 de la calle Agustina de Aragón de Zaragoza, que se ha desplomado en la capital aragonesa, aproximadamente a las 12,05 horas de este jueves, han sido localizadas por la Policía Local. Los inquilinos del inmueble siniestrado se encontraban fuera de la vivienda en el momento del derrumbe; si bien agentes de este cuerpo y de la brigada de bomberos siguen trabajando en él desescombro del edificio y buscando a posibles víctimas, ayudados por una unidad del O61.
Todo apunta a que todavía no ha sido encontrada una persona, familiar de uno de los inquilinos, que podría hallarse en el edificio en el momento de los hechos.
El inspector jefe de Bomberos, Augusto García, ha anunciado que seguirán buscando hasta retirar todos los escombros, por si hubiese alguien atrapado. García ha señalado asimismo que las ruinas forman una masa muy compacta y ha mostrado pocas esperanzas sobre las posibilidades de supervivencia en estas circunstancias. “Si había alguien en el momento de los hechos es muy difícil que haya sobrevivido”, ha indicado.
"NO TOQUE ALLÍ QUE TIRA LA CASA"
Un habitante del edificio siniestrado ha asegurado que había visto “grietas” y notado “movimientos” en los últimos días. Este mismo inquilino, de nacionalidad argelina, ha confirmado que el inmueble que se ha derrumbado era una casa de alquiler en la que se pagaban 15.000 pesetas por habitación.
Este hombre llevaba viviendo en la casa seis meses y asegura que el estado de la parte trasera del edificio era de pésimas condiciones.
El edificio que se ha desplomado tenía tres plantas y era el número 15 de la calle Agustina de Aragón de la capital aragonesa. Justo al lado, en los números 11 y 13, estaba trabajando una retroexcavadora en tareas de limpieza.
Precisamente, una de las personas que realizaban esas labores de limpieza, Lorenzo Herrera, ha contado a la agencia de noticias ARAGÓN PRESS que se ha dado cuenta de “cómo caían las piedras” y ha precisado que éstos son “pisos muy viejos” donde viven personas “hacinadas”.
Por otra parte, Francisco Lorenzo, habitante y propietario de un piso en el punto siniestrado, ha indicado que, cuando salía de casa esta mañana, ha advertido a los obreros de que no metieran la máquina en la zona afectada. “No toque allí que tira la casa”, ha explicado que ha dicho a uno de los operarios.
Todo apunta a que todavía no ha sido encontrada una persona, familiar de uno de los inquilinos, que podría hallarse en el edificio en el momento de los hechos.
El inspector jefe de Bomberos, Augusto García, ha anunciado que seguirán buscando hasta retirar todos los escombros, por si hubiese alguien atrapado. García ha señalado asimismo que las ruinas forman una masa muy compacta y ha mostrado pocas esperanzas sobre las posibilidades de supervivencia en estas circunstancias. “Si había alguien en el momento de los hechos es muy difícil que haya sobrevivido”, ha indicado.
"NO TOQUE ALLÍ QUE TIRA LA CASA"
Un habitante del edificio siniestrado ha asegurado que había visto “grietas” y notado “movimientos” en los últimos días. Este mismo inquilino, de nacionalidad argelina, ha confirmado que el inmueble que se ha derrumbado era una casa de alquiler en la que se pagaban 15.000 pesetas por habitación. Este hombre llevaba viviendo en la casa seis meses y asegura que el estado de la parte trasera del edificio era de pésimas condiciones.
El edificio que se ha desplomado tenía tres plantas y era el número 15 de la calle Agustina de Aragón de la capital aragonesa. Justo al lado, en los números 11 y 13, estaba trabajando una retroexcavadora en tareas de limpieza.
Precisamente, una de las personas que realizaban esas labores de limpieza, Lorenzo Herrera, ha contado a la agencia de noticias ARAGÓN PRESS que se ha dado cuenta de “cómo caían las piedras” y ha precisado que éstos son “pisos muy viejos” donde viven personas “hacinadas”.
Por otra parte, Francisco Lorenzo, habitante y propietario de un piso en el punto siniestrado, ha indicado que, cuando salía de casa esta mañana, ha advertido a los obreros de que no metieran la máquina en la zona afectada. “No toque allí que tira la casa”, ha explicado que ha dicho a uno de los operarios.