Los derechos del consumidor no veranean

La Oficina Municipal de Información al Consumidor del Ayuntamiento de Zaragoza ha puesto al servicio de los ciudadanos una serie de recomendaciones para evitar algunas situaciones de riesgo habituales durante el período vacacional.

Zaragoza.- Según el teniente de alcalde de Educación y Acción Social del Ayuntamiento de la capital aragonesa, Miguel Ángel Gargallo, “durante las vacaciones de verano se incrementan las situaciones de riesgo para nuestra faceta de consumidores y usuarios”. Por este motivo, la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) ofrece a los ciudadanos aragoneses unas recomendaciones que pueden servir de utilidad en este sentido, abarcando los ámbitos que puedan presentar mayor conflictividad, como la contratación de viajes a través de agencias, el transporte aéreo o por carretera, los medios de pago, el alojamiento u otros de tipo sanitario.

Gargallo ha recordado que tras el verano suelen aumentan las reclamaciones relacionadas con los servicios turísticos, por lo que el Ayuntamiento de Zaragoza también ofrecerá, a través de su página web, “toda la información necesaria para adoptar precauciones y medidas que favorezcan el buen desarrollo de nuestro período de ocio estival”, ha dicho.

Algunos de los problemas más habituales y conflictivos, ha indicado Gargallo, son el overbooking y los retrasos en el transporte aéreo o terrestre, o los contratos de viajes combinados a través de las agencias de viajes. En estos casos, “es importante que el consumidor conozca bien sus derechos para poder exigir una posterior reclamación efectiva”, ha señalado el concejal de Educación. Es recomendable, explica Gargallo, la elección adecuada de los medios de pago y “guardar todos los tickets, contratos, presupuestos o facturas”.

Los ciudadanos pueden efectuar sus denuncias en el mismo lugar donde se ha producido el hecho a reclamar, a través de las hojas de reclamaciones obligatorias en todos los establecimientos,  o ante las más de 800 OMIC distribuidas por todo el territorio español.

Según Miguel Ángel Gargallo, al año se producen del orden de 14.000 reclamaciones, 6.000 presenciales y más de 7.000 a través de consultas telefónicas.