Las denuncias de malos tratos realizadas por las propias familias se multiplican por ocho

La Fiscalía que trabaja con menores a nivel nacional ha visto multiplicadas por ocho las denuncias de malos tratos hechas por las propias familias en los últimos años. Este hecho ha motivado la creación del Observatorio de Violencia Intrafamiliar en Aragón que este viernes ha celebrado su primera reunión.

Zaragoza.- Las denuncias de malos tratos realizadas por las propias familias en los últimos años se han visto multiplicadas por ocho en la Fiscalía de Menores. Este aumento ha alarmado a los profesionales aragoneses que han visto la necesidad de crear el Observatorio de Violencia Intrafamiliar. 

Esta mañana ha tenido lugar la primera reunión de este observatorio, con una sesión de trabajo de sus miembros y una ponencia a cargo del psiquitatra Juan Antonio Abeijón. 

El objetivo del observatorio es reflexionar y poner en común las ideas de distintas entidades y profesionales para poder tener una mirada más completa sobre las situaciones de violencia que se dan en las familias. Y es que, según opinan sus creadores, solo conociendo la situación se podrán crear acciones de apoyo. El observatorio analizará especialmente la violencia que se expresa entre hijos e hijas y sus progenitores, y las conductas de riesgo de los jóvenes y adolescentes.

Las cuatro líneas de actuación principales del observatorio serán la recogida de información para obtener una visión integral de la problemática, la reflexión conjunta sobre las causas y consecuencias de estas situaciones, crear una red de personas vinculadas a esta realidad y elaborar propuestas encaminadas a la prevención. 

Según el coordinador, Miguel Ausejo, la crisis y las difíciles situaciones familiares que afrontan los hogares repercuten en las relaciones intrafamiliares: “cuantas más dificultades sociales, más difícil es tener equilibrio personal para afrontar una situación de educar a los hijos. Educar, en una realidad social compleja, es difícil”. Ausejo ha afirmado que no se puede hablar de una situación familiar ni de un perfil determinado de personas que sufran estas realidades de violencia en el seno de su familia porque “la expresión de la rabia y del malestar de los niños no solo se da en familias de clase social baja, se da en familias en las que hay una predisposición, en las que estas maneras de volcarse y de expresar la rabia, afloran”, ha explicado. 

El Observatorio de Violencia Intrafamiliar, que se basa en la experiencia de más de diez años de la Fundación para la Atención Integral al Menor (FAIM), ha contado en este primer encuentro con la participación de más de 30 profesionales del sector público y privado en los ámbitos de salud, educación y servicios sociales. 

El psiquiatra Juan Antonio Abeijón, que trabaja en el Departamento de Salud del Gobierno Vasco, ha aseverado que para afrontar la violencia intrafamiliar “siempre hay que dar una respuesta”. En su opinión, “hay familias que piensan que mirando para otro lado, el problema desaparecerá, pero evitar la respuesta es una respuesta equivocada”. Por esto, cree que es fundamental la labor del Observatorio para ofrecer ayuda a las familias que viven estas realidades.