La defensa del supuesto descuartizador de Ricla admite el giro del caso derivado de la prueba de ADN
Zaragoza.- Todos los datos recogidos hasta al momento en la investigación sobre la desaparición de Pilar Manuela Cebrián Embid apuntaban a que los restos humanos hallados en varias bolsas de basura en Cadrete se correspondían con ella. Sin embargo, el ADN mitocondrial que comparaba a la hija con estos huesos han dado un resultado negativo.
De hecho, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Zaragoza ha pedido nuevas pruebas para verificar esos resultados, adelantados por El Periódico de Aragón, que, como ha admitido Javier Notivoli, el abogado defensor del único detenido, darían un giro del caso.
Notivoli ha señalado que desconocía estos nuevos datos del análisis que comparaba a la hija del matrimonio Losilla – Cebrián con los restos humanos encontrados por estar bajo secreto de sumario. De hecho, la familia se ha puesto en contacto con él para pedir explicaciones, pero les ha pedido calma.
El penalista zaragozano ha recordado que en la mayoría de los casos se juzga al sospechoso con un cadáver, pero hay casos en los que no. Es más, se ha preguntado de quién es la cabeza y dónde está el cadáver de Pilar Manuela “si existe”, después de destacar que es “un caso en el que una señora desaparece, no se halla su cuerpo, mi cliente dice que no la mató y ahora se encuentran unos restos en los que parece ser señora, con el pelo del mismo color y parece que no es la mujer de mi cliente”.
Unas cuestiones que demuestran la complejidad de este caso cuando las pesquisas apuntaban con seguridad a que los restos eran de esta mujer desaparecida en primavera por un análisis dental y por una señal en el fémur, como consecuencia de una operación en la que sí había coincidencia. Es más, aunque el único sospechoso hasta la fecha y detenido, Antonio Losilla, negó ser autor de dicha muerte, ante la Policía Nacional sí reconoció que “había descuartizado a su mujer”. Incluso, los investigadores hallaron restos de un fluido que podría ser sangre en la casa del matrimonio en Ricla.
Antonio Losilla Longares se encuentra desde hace trece días en le centro penitenciario de Zuera (Zaragoza), después de que el juez que le tomara declaración firmara el auto de prisión provisional sin fianza. Sobre él recaen ocho imputaciones policiales: asesinato, violencia de género, denuncia falsa, falsificación documental, revelación de secretos, detención ilegal, amenazas y coacciones.