Continúan los muestreos de larvas en busca de mejillón cebra aunque hasta el momento no se han dado nuevos casos en Aragón
Zaragoza.- Los técnicos de la CHE continúan con la campaña de muestreos de larvas de mejillón cebra. Por el momento, estos análisis quincenales, que se prolongarán hasta comienzos de octubre, no han detectado nuevas zonas afectadas en Aragón, aunque sí se estudia un posible positivo fuera de la Comunidad que todavía hay que confirmar.
Según añaden desde la Confederación, esto "no significa que no vayan a aparecer más casos", pero por el momento parece que el molusco no se ha expandido más. Su presencia, según se indica la página web de la CHE, se mantiene en el eje del Ebro, la zona del Segre y el Bajo Aragón. El embalse de Calanda, el de Ribarroja, el de Lanuza, Búbal, Sabiñánigo, Mequinenza y la Tranquera son algunas de las zonas invadidas.
Con estos análisis quincenales y la instalación de testigos de mejillón cebra adulto en 52 embalses navegables de la Cuenca, la CHE complementa el trabajo de las Comunidades Autónomas para frenar el avance de esta especie invasora. También se mantiene el servicio de asesoramiento gratuito para los usuarios que crean haber detectado la presencia del mejillón en sus instalaciones.
Método de biobalas
En cuanto al método de las biobalas, técnica que la CHE prevé introducir al año que viene contra el mejillón cebra, será a partir de septiembre cuando los técnicos del organismo y los expertos de la Univerisad de Cambridge con colaboran en el proyecto decidan en qué sistemas cerrados de la cuenca (tuberías, canales e infraestructuras de riego) se utiliza primero.
El método de las biobalas consiste en la liberación controlada de partículas para atacar al molusco invasor. Su efectividad, según dijo la CHE, roza el 100%. Ello se debe a que las biobalas son partículas que “engañan” al molusco, que no las detecta y las toma como alimento. Además, “parece que es un avance”, ya que es una técnica “menos contaminante” que consigue más resultados con “menos cantidad” de producto, según explicó a Aragón Press la jefe del servicio de Estado Ecológico de la Confederación, Concha Durán.
Tras comprobar sus efectos en las instalaciones cerradas, la idea es probarlo también en sistemas abiertos, aunque desde la CHE no se marca una fecha para ello.