Consternación en Maella tras el asesinato del empleado de la gasolinera
23 de septiembre de 2002 (21:06 h.)
Maella vive consternada tras el asesinato de Joaquín Esteruelas, un vecino de 41 años que trabajaba en la gasolinera del pueblo y que ha aparecido apuñalado en la mañana de este lunes a pocos metros del establecimiento. Los datos son aún escasos, pero todo parece apuntar a que se trata de un robo.
Zaragoza.- Los más de 2.000 habitantes de Maella (Zaragoza) no dan crédito a lo que ha sucedido esta mañana en el pueblo. “Éste es un lugar tranquilo y nunca había sucedido nada así”, asegura el alcalde de la localidad, José Luis Rufat. El apuñalamiento de Joaquín Esteruelas ha conmocionado a toda la población y nadie se explica cómo ha podido suceder algo así. “Era una persona de mucha calidad humana y nadie en el pueblo lo quería mal. Tenía una gran humildad y honradez”, comenta Rufat.
Los datos sobre el asesinato permanecen bajo secreto de sumario, pero el alcalde de Maella ha comentado que el cuerpo ha aparecido a unos 50 ó 70 metros de la gasolinera, “por lo que parece que hubo algún forcejeo antes del fatal desenlace”. Para José Luis Rufat, todo apunta a que se trata de un robo. Además, el alcalde considera que se puede tratar de alguien desesperado, ya que la gasolinera había abierto a las 6 de la mañana y en la caja no había más que los cambios para devolver a los clientes.
Al parecer, los hechos ocurrieron entre las 6,15 y las 6,45 horas de este lunes, ya que el fallecido había atendido a un par de clientes después de abrir la estación de servicio. El cuerpo ha sido trasladado a Zaragoza para continuar las investigaciones sobre el crimen.
UN PUEBLO TRANQUILO
Maella es un tranquilo pueblo de Zaragoza cercano a la provincia de Teruel. La localidad, con 2.150 habitantes, se dedica sobre todo a la producción del melocotón Denominación de Origen de Calanda, por lo que la inmigración es algo habitual en la zona. Sin embargo, José Luis Rufat ha comentado que “nunca ha habido ningún problema con los inmigrantes”.
Joaquín Esteruelas tenía 41 años y había nacido en el pueblo. Vivía con sus padres, ya jubilados, y tenía dos hermanos. Hace 14 años Joaquín se marchó a trabajar Barcelona, donde permaneció unos cuantos años. Volvió a Maella porque prefería la tranquilidad y la calidad de vida de su pueblo natal.
Los datos sobre el asesinato permanecen bajo secreto de sumario, pero el alcalde de Maella ha comentado que el cuerpo ha aparecido a unos 50 ó 70 metros de la gasolinera, “por lo que parece que hubo algún forcejeo antes del fatal desenlace”. Para José Luis Rufat, todo apunta a que se trata de un robo. Además, el alcalde considera que se puede tratar de alguien desesperado, ya que la gasolinera había abierto a las 6 de la mañana y en la caja no había más que los cambios para devolver a los clientes.
Al parecer, los hechos ocurrieron entre las 6,15 y las 6,45 horas de este lunes, ya que el fallecido había atendido a un par de clientes después de abrir la estación de servicio. El cuerpo ha sido trasladado a Zaragoza para continuar las investigaciones sobre el crimen.
UN PUEBLO TRANQUILO
Maella es un tranquilo pueblo de Zaragoza cercano a la provincia de Teruel. La localidad, con 2.150 habitantes, se dedica sobre todo a la producción del melocotón Denominación de Origen de Calanda, por lo que la inmigración es algo habitual en la zona. Sin embargo, José Luis Rufat ha comentado que “nunca ha habido ningún problema con los inmigrantes”.
Joaquín Esteruelas tenía 41 años y había nacido en el pueblo. Vivía con sus padres, ya jubilados, y tenía dos hermanos. Hace 14 años Joaquín se marchó a trabajar Barcelona, donde permaneció unos cuantos años. Volvió a Maella porque prefería la tranquilidad y la calidad de vida de su pueblo natal.