Cáritas logra insertar a 1.130 personas y reclama que "otra economía es posible"
Zaragoza.- Un total de 1.130. Es la cantidad de personas con baja o muy baja cualificación que Cáritas Aragón logró insertar en el mercado laboral durante el año 2016. Se trata de un tercio de las atendidas a lo largo del año y casi 400 más de las de 2015. "Es un motivo de mucha satisfacción. Es una cifra importantísima no solo en términos absolutos, sino porque muchas personas necesitan procesos previos antes de volver a optar a un empleo", ha comentado el presidente de Cáritas Aragón, Carlos Sauras.
Desde Cáritas, ven una recuperación en el empleo, aunque "en medio de una situación crítica". "Dentro de esa mejora laboral que contemplamos, pero no se puede decir que esto va en un camino sin retorno. Hay gente parada de larga duración que tendrá difícil conseguir un empleo aun precario y también hay gente que está trabajando pero en situación de trabajadores pobres. Es un problema fundamental para la sociedad", ha proclamado Sauras.
Además de esas 1.130 personas, Cáritas contrató también a 55 personas de los participantes en procesos de inserción laboral. "Se constata que otra forma de economía es posible, poniendo en el centro a la persona, acciones económicas sostenibles bajo el principio de justicia, por encima del mercado puro y duro", ha explicado el secretario técnico, Jesús Luesma. Para ello, la ONG invirtió un total de 2.691.355,99 euros, procedentes de ayudas y aportaciones y donativos.
Dos de esas personas son Christian Dual, un oscense de 29 años y Sanneh Danseria, gambiana de 42. Christian comenzó a trabajar con 15 años y, al comienzo de la crisis, se quedó en paro con un hijo. Pidió ayuda a Cáritas cuando necesitó un medicamento para su hijo y, tras realizar una serie de cursos de formación, le ofrecieron un puesto de ayudante en reparación de muebles para un verano y, actualmente, es el encargado de la tienda de muebles de Cáritas. Por su parte, Sanneh, cuando llegó a España, no sabía ni leer ni escribir. Tras dos años en sus talleres, es educadora en el servicio de conciliación familiar de Cáritas y tiene un hijo estudiando en la Universidad de Zaragoza.
Estas contrataciones se realizan en medio de una campaña de distintas instituciones en la defensa del "trabajo decente". "Hoy, tener un empleo no garantiza en absoluto tener una vida digna. El último informe Foesa elaborado por Cáritas española refleja que el 14,8% de los trabajadores está en situación de pobreza", ha detallado Luesma.