Los autobuses de Zaragoza estrenan el sistema de billetaje más moderno de Europa
13 de agosto de 2002 (16:03 h.)
A finales del mes que viene, todos los autobuses de transporte urbano de Zaragoza dispondrán de un nuevo y moderno sistema de billetaje electrónico inteligente, según han informado fuentes de Transportes Urbanos de Zaragoza S.A. (TUZSA). Por el momento, sólo han empezado a efectuarse las pruebas en una línea de Zaragoza.
Zaragoza.- Hoy mismo, los usuarios de la línea 38 de la ciudad han comenzado a utilizar un moderno sistema de billetaje que ya se ha contrastado en otros países del centro y del norte de Europa, pero que resulta pionero en España. Se trata de una primera fase de implantación que, progresivamente, irá extendiéndose al resto de las líneas durante lo que resta de agosto y principios del mes de septiembre. A finales del próximo mes, toda la flota de TUZSA estará equipada con los nuevos dispositivos.
El nuevo sistema de billetaje electrónico inteligente consta de dos piezas fundamentales: una validadora y una billetera. Con la billetera, el conductor del autobús expenderá los nuevos billetes ordinarios de papel electrónico, donde quedará reflejada la hora, el número de billetes adquiridos y la línea de autobús que se está usando. La máquina validadora controlará el acceso al autobús con el resto de los abonos: bonobús, bonomés, bonoanual, pases de empleados y tarjetas de jubilados.
CÓMODO, RÁPIDO Y EFICAZ
El cartón de los antiguos pases sucumbe al plástico de las nuevas tarjetas chip sin contacto: un sistema de radiofrecuencia que reconoce el título en menos de medio segundo con sólo pasar la tarjeta por delante del punto de validación de la máquina. Un pitido atestigua que el abono es el correcto y permite al viajero acceder al autobús. La diferencia fundamental con otros sistemas ya implantados en ciudades españolas como Madrid o Pamplona es la ausencia de contacto. En un sistema de validación por contacto, la velocidad de validación es lenta. Los chips de los nuevos abonos son reconocidos a distancia con sólo pasarlo por delante del lector de radiofrecuencia que descuenta de la tarjeta el importe correspondiente. De esta manera, el nuevo sistema electrónico inteligente permitirá ganar en rapidez y manejabilidad con la consecuente mejora del servicio de transporte.
Sin embargo, el bonobús y los antiguos abonos no desaparecerán de forma radical. Fuentes de TUZSA han asegurado que el nuevo sistema convivirá con el cartón durante tres o cuatro meses hasta que los usuarios se habitúen y vayan adquiriendo las nuevas tarjetas. La implantación de las nuevas tarjetas supondrá, a buen seguro, un aumento del uso de las mismas en detrimento del billete sencillo. La comodidad y la sencillez son los mejores garantes de este sistema de billetaje electrónico, ya que permite recargar el abono con la cantidad que se desee y evita las antiguas molestias de tener que estar adquiriendo constantemente los abonos de cartón.
FORMACIÓN DE CONDUCTORES Y PROMOCIONES
Para garantizar la perfecta puesta en funcionamiento de las máquinas y una óptima utilización por parte de los usuarios, los conductores de la compañía de transporte urbano han recibido diversos cursos teórico-prácticos durante los seis primeros meses del año. Asimismo, tras el verano, el Ayuntamiento de Zaragoza tiene previsto organizar una serie de presentaciones y actos promocionales que permitirán a todos los zaragozanos conocer el funcionamiento del nuevo sistema. Se pretende asegurar así una implantación gradual que resulte lo menos traumática para todos. La experiencia en otras ciudades europeas apunta que los viajeros se adaptan con rapidez y sin problemas al nuevo sistema de acceso a los autobuses.
A pesar de la inminente puesta en marcha del sistema, todavía queda por concretar cómo y dónde se podrán adquirir y recargar las tarjetas. El Ayuntamiento de Zaragoza negocia un convenio con las principales cajas de Aragón para acondicionar los puntos de recarga y es muy posible que éstas se efectúen desde los cajeros automáticos de las propias entidades financieras. Igualmente, tampoco se han decidido las modalidades de bono que se establecerán tras la implantación, aunque todo apunta a que se conservarán las que existen actualmente con algo más de flexibilidad. El precio del billete se mantiene.
El nuevo sistema de billetaje electrónico inteligente consta de dos piezas fundamentales: una validadora y una billetera. Con la billetera, el conductor del autobús expenderá los nuevos billetes ordinarios de papel electrónico, donde quedará reflejada la hora, el número de billetes adquiridos y la línea de autobús que se está usando. La máquina validadora controlará el acceso al autobús con el resto de los abonos: bonobús, bonomés, bonoanual, pases de empleados y tarjetas de jubilados.
CÓMODO, RÁPIDO Y EFICAZ
Los conductores verán facilitada su labor |
Sin embargo, el bonobús y los antiguos abonos no desaparecerán de forma radical. Fuentes de TUZSA han asegurado que el nuevo sistema convivirá con el cartón durante tres o cuatro meses hasta que los usuarios se habitúen y vayan adquiriendo las nuevas tarjetas. La implantación de las nuevas tarjetas supondrá, a buen seguro, un aumento del uso de las mismas en detrimento del billete sencillo. La comodidad y la sencillez son los mejores garantes de este sistema de billetaje electrónico, ya que permite recargar el abono con la cantidad que se desee y evita las antiguas molestias de tener que estar adquiriendo constantemente los abonos de cartón.
FORMACIÓN DE CONDUCTORES Y PROMOCIONES
Así serán los nuevos billetes |
A pesar de la inminente puesta en marcha del sistema, todavía queda por concretar cómo y dónde se podrán adquirir y recargar las tarjetas. El Ayuntamiento de Zaragoza negocia un convenio con las principales cajas de Aragón para acondicionar los puntos de recarga y es muy posible que éstas se efectúen desde los cajeros automáticos de las propias entidades financieras. Igualmente, tampoco se han decidido las modalidades de bono que se establecerán tras la implantación, aunque todo apunta a que se conservarán las que existen actualmente con algo más de flexibilidad. El precio del billete se mantiene.