¿Aún se puede comer? Lo que debes saber sobre la fecha de caducidad y la de consumo preferente

Comprender las diferencias entre la fecha de caducidad y la de consumo preferente es imprescindible para garantizar la seguridad alimentaria y reducir el desperdicio innecesario
El 29 de septiembre es el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos

Es común que al abrir la nevera nos enfrentemos a la temida pregunta: ¿todavía se podrá comer esto? Muchas personas tiran productos en buen estado al confundir la fecha de consumo preferente con la fecha de caducidad, algo que afecta no solo a la economía doméstica, sino también al medio ambiente debido al desperdicio de alimentos. A continuación te aclaramos qué indica cada fecha para que puedas reconocerlas.

Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), la fecha de consumo preferente señala hasta cuándo un alimento mantiene su calidad óptima, como sabor o textura. Sin embargo, superada esta fecha, el producto sigue siendo seguro siempre y cuando se respeten las condiciones de conservación y su envase no esté dañado. Esto se aplica a una amplia variedad de productos, desde alimentos refrigerados, congelados, desecados, hasta aceites y chocolates. Antes de tirar un producto que ha superado su fecha de consumo preferente, Aesan recomienda comprobar su aspecto, olor y sabor, asegurándose de que el envase está intacto. Esta fecha se suele indicar mediante la mención: "Consumir preferentemente antes del..." seguido del día/mes/año o "Consumir preferentemente antes del fin de..." seguido del mes/año o solo del año.

Por otro lado, la fecha de caducidad es una advertencia clara: el alimento no debe ser consumido una vez superada esta fecha, ya que podría representar un riesgo para la salud. Esta fecha aparece en alimentos altamente perecederos, como carnes y pescados frescos, y siempre debe respetarse, además de seguir las instrucciones de conservación, como mantener el producto refrigerado a la temperatura indicada. No obstante, congelar el alimento adecuadamente poco después de su compra puede alargar su vida útil más allá de la fecha de caducidad, siempre que se sigan correctamente las recomendaciones del fabricante. La fecha de caducidad se indica mediante la siguiente frase: "Fecha de caducidad..." seguido del día/mes y eventualmente el año.

En España, es obligatorio que los alimentos lleven estas fechas debido al reglamento de la Unión Europea 1169/2011 para proteger a los consumidores de alimentos dañinos y prevenir la propagación de enfermedades transmitidas por estos. Además, los fabricantes y distribuidores están obligados a incluir de manera clara y visible la fecha de caducidad en el envase de los productos. Asimismo, deben asegurarse de que los alimentos no sean vendidos ni consumidos después de esa fecha, ya que esto podría representar un riesgo para la salud de los consumidores.

Comprender las diferencias entre la fecha de caducidad y la de consumo preferente es imprescindible para garantizar la seguridad alimentaria y reducir el desperdicio innecesario.