Así es la Comparsa de Valdespartera: nueve años de tradición, personajes y orgullo vecinal
Los cabezudos forman parte de la esencia festiva aragonesa. Alegres, traviesos y simbólicos, estos personajes hacen vibrar calles y plazas cada año en barrios, colegios y pueblos de toda la comunidad. Aunque muchas comparsas tienen siglos de historia, también hay otras más recientes que nacen con la misma fuerza, como la de Valdespartera, en Zaragoza, que este 2025 celebra su noveno aniversario con 16 figuras activas.
Una venta de pulseras a un euro, salidas durante el Pilar, creaciones artesanales y más de 25 personas implicadas han convertido a esta comparsa en uno de los orgullos del barrio. “Antes venían cabezudos de fuera, pero Valdespartera nunca había tenido una comparsa propia”, explica su presidente, Víctor Argachal, a ARAGÓN PRESS.
- HISTORIA: DE CABEZUDOS PRESTADOS A COMPARSA PROPIA
- PERSONAJES: DEL MORICO A LA FARAONA
- ACTIVIDADES: FIESTAS, PILAR Y UN GRUPO MUY UNIDO
- ORGANIZACIÓN: SIN AYUDAS, PERO CON ORGULLO
HISTORIA: DE CABEZUDOS PRESTADOS A COMPARSA PROPIA
La comparsa de cabezudos de Valdespartera nació en marzo de 2016, impulsada por dos vecinos de Pinseque, Álvaro Benedicto y José Luis Bazán. Ese mismo año, el proyecto pasó a manos de Víctor Argachal, vecino del barrio y actual presidente. “Empezamos con seis o siete cabezudos particulares, lo que podíamos conseguir”, rememora. Hoy suman 16 cabezas activas, que mezclan personajes típicos con otros únicos.
El objetivo era claro: dejar de depender de otras comparsas y tener una identidad propia. “Queríamos algo nuestro, que los críos del barrio sintieran como suyo”, explica Víctor. Aunque muchas de las primeras figuras ya no están, la comparsa se ha consolidado con personajes estables y una estructura sólida. “Desde que se asentó, las figuras se han mantenido”, añade.
PERSONAJES: DEL MORICO A LA FARAONA
Entre las figuras más queridas está el Morico, todo un clásico que no puede faltar, pero también la Pilara y el Quijote, dos de los personajes más propios y celebrados. “La Pilara es muy nuestra, muy querida, y el Quijote también levanta pasiones”, destaca el presidente. La última incorporación ha sido la Faraona, que desfilará por las calles del barrio durante las próximas fiestas.
Las cabezas han sido creadas por distintos artistas: algunas proceden de Aragonesa de Fiestas, otras llevan la firma de Perearche o José Manuel de Ávila, y también hay figuras artesanales creadas por miembros de la propia comparsa. “Jorge Sierra, Daniel Sánchez y yo hemos hecho varios cabezudos”, señala Argachal.
ACTIVIDADES: FIESTAS, PILAR Y UN GRUPO MUY UNIDO
Durante las fiestas del barrio, la comparsa sale desde el lunes, aunque el pregón sea el jueves. “Es muy difícil salir tantos días, pero el barrio lo pide y hacemos todo lo posible”, cuenta Víctor. Este año, lograron costear las salidas gracias a una venta de pulseras solidarias a un euro. “Nos ayudó a cubrir gastos, porque no recibimos ningún tipo de ayuda económica”, lamenta.
La comparsa también participa en otros eventos del año, como el 5 de marzo, San Jorge o el aniversario de la Peña del barrio, y desde 2023 han hecho varias salidas por el ferial de Valdespartera durante el Pilar. Todo se organiza con el apoyo de la Policía Local y el equipo de Tranvías, que facilitan los recorridos por las calles del barrio.
ORGANIZACIÓN: SIN AYUDAS, PERO CON ORGULLO
Más de 25 personas forman parte del grupo, aunque la gestión recae en un núcleo de cinco o seis. “Aquí no entra cualquiera. Solo vecinos, amigos o familiares. Somos un grupo muy unido”, afirma el presidente. Los porteadores, en su mayoría vecinos del barrio, lo hacen de forma voluntaria. “Tienen un mérito increíble. La gente lo valora muchísimo”, asegura.
A diferencia de otras comparsas zaragozanas, la de Valdespartera no cuenta con apoyo de la junta municipal ni de asociaciones vecinales. “Nos lo costeamos todo nosotros: hacemos bolos en colegios, sorteamos cabezudos, y este año las pulseras fueron clave”, cuenta. Pese a las dificultades, el grupo ha conseguido convertirse en uno de los proyectos vecinales más activos y reconocidos del barrio.