Aragón es tierra de sabores, una tierra marcada por una identidad propia. Cuenta con una gran variedad de productos únicos, pero solo uno de ellos lleva por bandera Aragón como apellido: el Ternasco de Aragón. Para ensalzar este producto tan especial, la IGP (Indicación Geográfica Protegida) Ternasco de Aragón ha lanzado este lunes 5 de mayo la campaña “El sabor de Aragón”, una iniciativa en la que poner en valor este producto que acompaña la mesa de los aragoneses en sus principales eventos y que es “el sabor que nos une”.
El encargado de clausurar el acto ha sido el consejero de Agricultura, ganadería y alimentación del Gobierno Aragón, Javier Rincón, quien ha afirmado que “con el lanzamiento de esta campaña reafirmamos el compromiso de los aragoneses con todos nuestros productores, con nuestras raíces y, en definitiva, con nuestra cultura”, destacando que el Ternasco de Aragón “no solo es un producto, es parte de nuestra historia, es un plato que nos reúne en torno a la mesa y que nos acompaña en todas nuestras fiestas, en todas nuestras celebraciones”.
Asimismo, el consejero ha explicado que, a través de esta campaña, se busca reconocer “a todos los que, generación tras generación, han trabajado con pasión durante siglos, para ofrecernos un alimento excepcional, que también cuenta con unas propiedades que son parte importantísima de su éxito”. Además, ha querido hacer una mención especial al sector ovino, un sector que “a pesar de las dificultades que viene atravesando desde hace tiempo, continúa trabajando y apostando por la sostenibilidad, por el bienestar animal y por la calidad”.
LAS FIGURAS ARAGONESAS SE SIENTAN A LA MESA
En total, más de mil puntos de venta sirven habitualmente ternasco de Aragón en España. Así lo ha indicado el presidente del consejo regulador de la IGP Ternasco de Aragón, Juan Carlos Brun, quien ha señalado que esto debe ser “motivo de celebración. Y, ¿qué producto suele estar presente cuando hablamos de celebración en Aragón?”.
Esta campaña es un reconocimiento de nuestra gastronomía, pero también de nuestras costumbres, de nuestra historia y de nuestra cultura. Por ello, los protagonistas elegidos han sido algunos personajes tradicionales y únicos de Aragón, representando algunas de las fiestas y tradiciones más destacadas de toda la comunidad. Aquellos que se han sentado a la mesa para disfrutar de este manjar aragonés han sido una Dona del Día de la Faldeta de Fraga, vistiendo su tradicional traje; un contradancero de Cetina, con su traje del antiguo antiquísimo espectáculo de fuego y acrobacias dramatizadas; y una Ansotana de Ansó, con su singular indumentaria.
No podían faltar a la cita los famosos Amantes de Teruel, evocando todas esas recreaciones históricas de nuestro territorio, ni tampoco el mítico cabezudo El Pulgar, venido desde Calatayud. Desde Huesca, se sienta a la mesa un Danzante recién llegado de Roma, donde han representado a Aragón hace unos días; y desde lo mas profundo del Matarraña, dos diabletas de las fiestas de San Antonio. El último en sentarse ha sido el Cipotegato, corriendo desde Tarazona, con su colorida cultura.
Todos diferentes, todos singulares, cada cual con su traje y su indumentaria. Pero a todos les une la vocación de reunirse y de compartir. Un sabor que une a todos los aragoneses, una carne que lleva nuestra tierra por bandera un símbolo de excelencia: eso es el Ternasco de Aragón.
