Zaragoza.- Al llegar el fin de la Semana Santa, pocos son los pequeños que no han disfrutado de una original Mona de Pascua. Según la tradición, los padrinos obsequian a sus ahijados con este peculiar pastel el Domingo de Resurrección o el Lunes de Pascua. Este año, las pastelerías aseguran haber notado un repunte en la venta de Monas, así como otros dulces típicos de esta época, como las torrijas.
Aunque hay muchos mayores que reconocen haber perdido esta costumbre conforme sus ahijados se han hecho mayores, todavía hay muchos pequeños –y no tan pequeños- que han disfrutado de una exquisita obra de arte de chocolate.
Y es que, a día de hoy, existen monas de todas las formas imaginables: huevos de todos los tamaños, casitas, mansiones, animales, dibujos animados e, incluso, exclusivos bolsos y zapatos. En la pastelería Fantoba de Zaragoza, las más demandadas han sido las figuras de Peppa Pig y la Patrulla canina, así como las camisetas personalizadas del Real Zaragoza, el Barça o el Real Madrid.
Sin embargo, no hay que olvidar que la mona tradicional aragonesa es la llamada “clueca”, que consta de un bollo y un huevo duro.
En general, se pueden encontrar Monas de Pascua a partir de dos euros. No obstante, hay encargos personalizados y de grandes dimensiones que superan los 300 euros. Aun así, las figuras que más se han vendido este año han sido las de 20 y 30 euros.