Aragón continúa sin recuperar las plazas residenciales públicas para mayores que había antes de la pandemia. Según la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, aunque la comunidad aragonesa sigue siendo una de las que tiene mayor porcentaje de plazas residenciales para personas mayores, hay 20 plazas menos que antes de la pandemia en 2019.
El Informe Mayores 2023 publicado por Imserso refleja que en el año 2019 eran 11.170 plazas; es decir, 3,87 plazas por cada 100 personas mayores de 65 años. Al finalizar 2023 este porcentaje era ligeramente inferior, 3,75%, y 11.150 plazas. Por lo tanto, 20 menos. Actualmente, hay en total 19.712 plazas residenciales existían en Aragón, 11.150 de financiación pública (56,6%) y 8.562 privada (43,4%).
Según el informe, el porcentaje de plazas residenciales de financiación pública se incrementó de manera notable en Aragón entre los años 2017 a 2019, pasando de 1,41%, a 3,87%. Sin embargo, desde 2020 tanto el porcentaje como el número absoluto de plazas residenciales de financiación pública para mayores ha descendido y todavía no se ha recuperado ni en cobertura ni en número absoluto. A pesar de ello, Aragón sigue por encima de la media estatal (+0,91), aunque esta diferencia se va reduciendo desde 2019, que era +1,26 puntos.
Actualmente hay en total 19.712 plazas residenciales existían en Aragón, 11.150 de financiación pública (56,6%) y 8.562 privada (43,4%). Son 462 más que antes de la pandemia, aunque 183 menos que el año anterior. Estos datos sitúan a Aragón como la cuarta Comunidad con mayor ratio de cobertura (plazas por personas mayores de 65 años), con 6,3%, solo superada por las Castilla-La Mancha, Castilla y León y por Extremadura.
Según todo estos datos, la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales considera que el número de plazas residenciales en Aragón deberían ser suficientes para cubrir la demanda. De manera que la falta de plazas residenciales en algunas ciudades o zonas de la comunidad, así como las 2.516 plazas sin ocupar (12,8% del total) sugieren que su planificación “no se ajusta a las necesidades en el territorio, teniendo en cuenta que las residencias deben ser servicios de proximidad, para evitar el desarraigo de las personas en su edad más avanzada, y permitir que mantengan los contactos con su entorno y con sus familiares y allegados”.
En respuesta, el Gobierno de Aragón ha manifestado que a las plazas existentes se sumarán otras 160 en las residencias de Ateca y Valdefierro. La DGA recuerda que una de las primeras decisiones del ejecutivo en agosto de 2023 fue solventar el acceso a 400 plazas de residencia públicas y concertadas que estaban sin asignar, una situación que se solucionó en menos de un mes.
La creación de unidades de convivencia, basadas en el modelo de atención centrada a la persona, ha repercutido en el número de plazas totales que hay en la Comunidad. El rediseño de los espacios conlleva habitaciones individuales más grandes y por tanto una minoración de plazas en algunos centros en favor de una atención de más calidad.
La buena gestión de la dependencia del actual Ejecutivo ha servido para mejorar en un punto el nivel acordado que recibimos del Estado para financiar el sistema en 2024 (del 3,9% en 2023 al 5%); en 2023 se penalizó la mala gestión con la pérdida de 1,5 millones de euros.