Aragón tiene 27 especies de fauna y flora en peligro de extinción

En total son 27 las variedades animales o vegetales aragonesas que se encuentran en estos momentos en peligro de extinción, once más que en 1995.

Zaragoza.- El nuevo Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón alumbra una realidad de la Naturaleza de la Comunidad desigual. Aumenta en once el número total de especies que se encuentran en peligro de extinción desde los últimos estudios publicados en el año 95. Sin embargo, el director general del Medio Natural, Alberto Contreras, ha señalado que en la mayoría de los casos las inclusiones se deben a un mejor conocimiento y a una unificación de criterios con el catálogo nacional.

El nuevo documento, concebido como un registro público abierto, servirá para garantizar la supervivencia de las especies más escasas y amenazadas de Aragón, y modificará el Decreto 49/1995 de 28 de marzo. Para Contreras, “este texto no es un mero papel, sino que, o lo hacemos de una manera más práctica, o no avanzaremos en la conservación del patrimonio natural aragonés”.

“Que haya más especies en peligro de extinción no significa que se pierde la biodiversidad, sino que avanzamos en el conocimiento de las especies en Aragón”, ha aclarado Contreras. En total, el informe aprobado por el Departamento de Medio Ambiente recoge un total de 63 cambios con respecto al anterior volumen y en él se clasifican un total de 229 especies.

De estas 63 variaciones, 33 pertenecen a plantas y 13 a animales. El resto de cambios pertenecen a recolocaciones dentro de las distintas categorías y a la descatalogación de dos plantas de las que se duda que hayan tenido su medio en la Comunidad. Estas categorías se dividen en peligro de extinción, sensible alteración de su hábitat, vulnerable y de interés especial.

El director general del Medio Natural ha recordado que existe una apuesta por la biodiversidad, “porque es un patrimonio vivo y de todos que debemos conservar”. El alcaudón chico, la garcilla cangrejera, el águila perdicera, la avutarda común o la margaritona son ejemplos de nuevas especies cuya protección ha aumentado considerablemente al ser catalogadas como en peligro de extinción. Dentro de esta condición ya se encontraban el oso pardo, el quebrantahuesos, el avetoro o el pez fraile.

El jefe de la sección de Especies Descatalogadas, Manuel Alcántara, ha dado importancia a los planes de conservación tanto activos como pasivos. Dentro de los últimos ha destacado la mayor vigilancia y el aumento de las imputaciones administrativas y penales que se pueden imponer cuando se ataca a una especie en peligro de extinción.

Las amenazas principales contra estos animales citadas por Alcántara son las alteraciones amplias del hábitat y la persecución directa, que ha decrecido en los últimos años. “Por ejemplo, la fauna anfibia de algunas zonas aragonesas está pereciendo por una alteración del hábitat, pero no sabemos la causa exacta”, ha resaltado el experto en Medio Ambiente. Así mismo, ha puesto el ejemplo del águila perdicera, cuyo número ha disminuido en más de un tercio por la pérdida de presas, el tendido eléctrico y, en menor grado, por la persecución directa.

Entre los sistemas activos de protección, Contreras sólo ha concretado los 300.000 euros que se destinarán a un plan de recuperación de las avutardas. “En general, se va a hacer un esfuerzo considerable en estos campos”, ha prometido el responsable del Medio Natural del Gobierno de Aragón.