Aragón es una comunidad “solidaria y empática” con casi 145.000 voluntarios

Casi un 44% de los aragoneses colaboran con entidades sociales, principalmente a través de donaciones económicas y en especie.
photo_camera Casi un 44% de los aragoneses colaboran con entidades sociales, principalmente a través de donaciones económicas y en especie.

Una población “solidaria y empática” es lo que muestran los resultados obtenidos del estudio “La acción voluntaria de Aragón” que se ha presentado esta mañana con motivo del Día Internacional del Voluntariado que tendrá lugar el 5 de diciembre. La Coordinadora Aragonesa de Voluntariado y la Plataforma de Voluntariado de Aragón han querido averiguar el perfil de los voluntarios de la comunidad, siendo casi 145.000 en total.

La consejera de Bienestar Social y Familia, Carmen Susín, quien ha acudido esta mañana a la presentación de los datos, ha indicado que cuenta con una dirección general dedicada a la inclusión social y el voluntariado con el objetivo de “fomentar que más aragoneses de todas las edades y condiciones se comprometan con el ser voluntario”.

Casi un 44% de los aragoneses colaboran con organizaciones sin ánimo de lucro y entidades sociales, principalmente a través de donaciones económicas y en especie. Sin embargo, más de un 11% de la población son voluntarios dentro de las asociaciones, lo que se traduce en 145.000 personas, una cifra por encima de la media nacional. Y un 8%, es decir, unas 100.000, lo hacen en programas estables y duraderos con una continuidad a lo largo de un tiempo medio.

EL PERFIL DE LOS VOLUNTARIOS ARAGONESES

“El perfil de la persona voluntaria en Aragón es: mujer, el voluntariado esta feminizado con 60% de mujeres, mayor de 45 años, con una situación económica cómoda y con una titulación universitaria”, ha indicado la responsable de programas de la Coordinadora, Marga Lambán. De los 45 a los 54 años se encuentra el mayor número de voluntarios y el de los mayores de 60 años.

El tramo de edad con menos voluntarios y en el que más cuesta introducirlo es el de 35 hasta 44 años: “Se debe a cargas familiares y laborales, teniendo en cuenta en cuenta que es una edad que conlleva tener una mayor dedicación a estas cargas”.

Tan solo un 27% de los voluntarios son jóvenes (entre 14 y 34 años), esto se debe, según ha expresado Lambán, a “una falta de conocimiento tanto del voluntariado como de las organizaciones de voluntariado”. El trabajo principal de las entidades en este tramo de edad es “hacerles llegar cuáles son nuestros programas y cuáles son las formas en las que pueden colaborar”, ha recalcado.

Con el objetivo de que los jóvenes se vayan incorporando al voluntariado, desde la Consejería de Bienestar Social y Familia van a modificar la normativa relativa a los cursos de tiempo libre adelantándolo a los 17 años, e impulsar los cursos de premonitores, para que los niños de 14 años ya tengan un conocimiento para apuntarse, posteriormente, a las actividades de voluntarios. Asimismo, la plataforma de voluntariado de Aragón ya trabajan en colegios e institutos para fomentar el voluntariado entre los adolescentes.

Respecto a las áreas que concentran la mayor masa de voluntarios son el ámbito social, el socio sanitario y el de tiempo libre, alrededor de un 80%. Sin embargo, las personas que aún no son voluntarias se sienten atraídas “por el medio ambiente y la emergencia”, por lo que muestra una predisposición en situaciones de urgencia, ha asegurado Lambán. Estas suponen un 14% de la población, de ese modo la cifra de voluntarios podría aumentar en los próximos años si se suman. Además, reconocen “que el voluntariado es un instrumento para resolver las problemáticas sociales de la sociedad y es una labor de todos paliarlas”, ha afirmado la responsable de programas.

CERTIFICADO DE COMPETENCIAS

Para motivar a la población que no es voluntaria se ha puesta ya en marcha un certificado de competencias que otorga el Gobierno de Aragón a aquellas personas que formen parte de un programa de voluntariado. De este modo, según el voluntariado que escojan obtendrán unas competencias u otras, como puede ser la de liderazgo: “Es una forma de que la persona voluntaria sea consciente de esos aprendizajes y los haga valer”, ha expresado Lambán. Las plataformas acuden a las empresas para que den importancia a estos certificados y puedan ser determinantes a la hora de contratar a alguien.

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